El Programa Municipal de Prevención Cardiovascular controló a peones de taxis

Acercar con TaxistasEs un trabajo conjunto entre la Comuna y el Sindicato Único de Peones de Taxis. La Unidad Móvil de la Municipalidad efectuó controles a los conductores que se ofrecieron de manera voluntaria, en una actividad que se repetirá semanalmente, al ritmo de una parada por semana
En el marco del Programa Municipal de Prevención Cardiovascular, este miércoles una Unidad Móvil de la Secretaría de Salud se instaló en la parada de taxis ubicada en avenida Luro y San Luis, con el objetivo de controlar a aquellos trabajadores del volante que así lo desearan. La iniciativa fue desarrollada en conjunto por la Secretaría de Salud y el Sindicato de Peones de Taxis, además de alumnos del área de Nutrición de la universidad FASTA.
Al respecto, el Subsecretario de Salud Alejandro Cristaldi manifestó que «se está trabajando para controlar los factores de riesgo en los peones de taxis. Sabemos que es una población de alto riesgo, porque trabajan muchas horas sentados, la mayoría fuma y generalmente, uno no sabe si tiene colesterol, diabetes o si son hipertensos, porque algunas de estas enfermedades no tienen síntomas muy claros», adelantó.
El funcionario remarcó: «Lo que estamos haciendo es estimularlos a que se hagan los controles periódicos. Les tomamos el peso, altura, presión arterial y le medimos el perímetro abdominal, se le mide la glucosa y el colesterol. Y si detectamos que tienen alto riesgo, los derivamos a su médico de cabecera o a la unidad sanitaria que les corresponda.»
Con respecto a la extensión de este programa a otros grupos de trabajadores, el subsecretario de Salud afirmó que «actualmente estamos trabajando con el Sindicato de Peones de Taxis. Por ahora lo haremos una vez por semana y más adelante seguramente lo extrapolemos a otras poblaciones de riesgo. El objetivo es la concientización: que ellos sepan que están en riesgo y que esa realidad se puede modificar. Empezamos en San Luis y Luro, pero lo seguiremos haciendo en diferentes paradas, controlando entre 20 y 25 personas diarias, que es aproximadamente la cantidad de taxistas que encontramos en las esquinas», aseguró.
Finalmente, Cristaldi hizo hincapié en un aspecto importante. «La enfermedad más prevalente es la hipertensión arterial y que muy pocos saben que son hipertensos. La mitad lo sabe, de los cuales el 50% se trata y de esa mitad, la mitad está bien controlada. Es un riesgo que no pica, no arde, no duele y no tiene síntomas, hasta que causa un daño mayor, como puede ser una hemiplejía o un infarto. Al detectarlo y al ingresar al paciente al tratamiento, se le cambia el pronóstico. También estamos frente a una población que tiene una prevalencia de tabaquismo muy alta: trabajar en concientización y darle las herramientas para que sepan cómo poder dejar de fumar. Eso es un paso fundamental. En eso estamos», concluyó.
Por su parte, integrantes de la Comisión Directiva del Sindicato de Peones de Taxis, destacaron la importancia del Programa, ya que llegaron a la conclusión que el taxista -por el trabajo rutinario que tiene- es una persona que no realiza actividad física. Muchos trabajadores sufren paros cardíacos y no se hacen controles médicos, porque no poseen obra social. El resultado es muy bueno: de muy buen agrado se observa a trabajadores que tienen ganas de controlarse con este programa, ya que la mayoría pasa una gran cantidad de horas arriba del auto, lo cual genera que cuando finaliza su turno generalmente no se realiza controles medicos.