Volvieron los molinos de viento al Paseo Dávila

El artista Felipe Giménez realizó una intervención totalmente desinteresada sobre los mismos que denominó “Los colores están volviendo a volar”.

En detalle, desde el Emsur informaron que en las columnas se practicó un lavado abrasivo para luego aplicar una capa de epoxi y dos capas de poliuretano blanco.

En relación a los molinos, se reemplazaron los retenes, rulemanes y tornillos, además de engrasar los rodamientos. Se llevó a cabo un granallado de la superficie, un metalizado por proyección y aplicación de capa epoxi (también) finalizando con la aplicación de dos capas de poliuretano blanco.

“La idea fue pintar esos molinos que tienen que seguir girando. Creo que en estos últimos dos años de pandemia, la ciudad –como todo el mundo- vivió una situación particular y delicada”, señaló el artista.

En cuanto al nombre, refirió que “tiene que ver con esa cuestión simbólica de volver a retomar esa normalidad, esas ganas, todo ese empuje que deja el post pandemia. Se busca que los molinos sean como una fuerte de energía llena de color. Y que traten de contagiar eso”, concluyó el artista.