En un escenario de incertidumbre, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) se encuentra en proceso de análisis para determinar su posible participación en la huelga programada por los gremios del transporte para el próximo miércoles. El jefe de la UTA, Roberto Fernández, ha expresado que, a pesar de la situación de conciliación obligatoria en la que se encuentran, no descartan sumarse a la medida de fuerza, la cual tiene como objetivo manifestar el rechazo a las políticas implementadas por el Gobierno.
En declaraciones recientes, Fernández señaló que la decisión final se tomará luego de una reunión que tendrán mañana, donde se evaluará la postura a adoptar en relación al paro de transporte. A pesar de los conflictos internos y la conciliación vigente hasta el 28 de octubre, se considerará la adhesión a la huelga en caso de que así lo decidan los afiliados del gremio.
El paro, liderado por Pablo Moyano y Hugo Moyano de la CGT y Camioneros respectivamente, contempla la paralización de diversas modalidades de transporte, como camiones, trenes, subtes, aviones y barcos. Entre las razones esgrimidas para llevar a cabo la medida se encuentran el rechazo al ajuste económico, el incremento en las tarifas tras la eliminación de subsidios, los intentos de privatización de empresas estatales como Aerolíneas Argentinas, el impacto negativo en los jubilados y el crecimiento de la pobreza en el país.
La UTA, como uno de los actores clave en el sector del transporte, se encuentra en un momento de definición respecto a su participación en el paro de transporte, en medio de un contexto de tensiones laborales y reclamos sindicales.
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