Muestra «Relevamiento de la Catedral de Mar del Plata»

El Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires Distrito IX inaugurará este miércoles a las 19 la 4° Muestra de este año Ciclo “Expresiones de Arquitectos”.

Se trata de «Relevamiento de la Catedral de Mar del Plata», Investigación histórica de la Arquitectura a través del dibujo», del Arq, Máximo Bonetti que se expondrá en su sede de Dorrego 1657 hasta el 31 de mayo, con acceso libre y gratuito.

La curaduría está a cargo del presidente de la institución, Daniel Monzón y del artista plástico Cristian Dalgaard. La coordinación es de la Arq. Romina E. Chocou.

Al respecto Bonetti señaló: “Pasaron ya casi 30 años desde que comencé a relevar y estudiar la Catedral de Mar del Plata.

Conocerla y comprenderla era una vocación que comenzó en mi infancia cuando asistía a misa allí en compañía de mis padres. Mi mirada y pensamiento recorrían ese espacio, entonces inconmensurable para la percepción infantil. Vagando desde la misteriosa y oscura profundidad de la Cripta para detenerme en el dibujo de las baldosas del solado que muchos años después pude comprender. Desde allí ascendía por los pilares de la nave hacia las alturas, hasta los vitrales y las bóvedas. Terminada la Misa, mi “rito” consistía en recorrer el semi laberinto del crucero en dirección al centro, ritual de peregrinaje intuitivo, pues todo ser humano busca en algún momento de su vida su inhallable Jerusalén Celeste.

En ese entonces desconocía que alguna vez habían existido personajes como “Pedro Benoit”, su proyectista, y su romántica historia de reyes perdidos. Que en su lejana Patria de origen un Movimiento Medioevalista encabezado por Alphonse Didron y sus “Annales Archeologiques”, en la primera mitad del siglo XIX proclamaban la absoluta superioridad de la Arquitectura Gótica del siglo XIII sobre el resto de la Arquitectura Medioeval. O el monumental “Eugene Emmanuel Viollet-le-Duc”,que más allá de un restaurador fue un resucitador del estilo. Y alejándome en el tiempo en este viaje retrospectivo que conlleva el estudio y la comprensión de le Historia de la Arquitectura, a los creadores de los modelos originales cuyos nombres conocemos, como “Jean D’ Orbais” (Reims), “Robert De Luzarches” (Amiens). Sin dejar de lado a los que realmente marcaron mi posterior accionar, como los antagónicos “Abad Suger de la Abadía de Saint Dennis”, y el estoico Monje, “San Bernardo de Claraval”. Por otro lado también esa entelequia del estudiante de arquitectura viajero, característico de la Edad Media, como “ Villard De Honnecourt”, y su maravilloso Manuscrito del siglo XII. Todos ellos marcaron mi vida en forma indeleble.

Nuestra catedral es la “Summa”, el compendio de todo este pasado. Un tratado de arquitectura que nos revela sus secretos. Esto no es común a todos los edificios decimonónicos, pero en su caso confluyeron una serie de factores históricos poco comunes que la convirtieron en un edificio de características singulares. Ejemplo de esto es su perfecta geometría , que poco se aparta en su interior de los cánones compositivos del siglo XIII, como vemos en el alzado del muro de la nave mayor, culminando en una vidriera (claristorio) de 36 ventanas, ordenadas temáticamente y en la cual cada una relata la vida de un Santo, o un pasaje del Nuevo Testamento. 29 de ellas son de características poco común ya que fueron diseñadas y pintadas por el Maestro Vidriador y Pintor “Emmanuel Champigneulle”, oriundo del Condado de Var-le Duc, perteneciente al Taller: “Ancient Maison Marechal et Champigneulle de Metz”, siendo esta la cuna del vitral europeo, y por añadidura, los vitralistas del mismo Viollet-Le-Duc. Y por encima de todo, vemos el intradós de las bóvedas de crucerías cuadripartitas, tan clásicas, tan equilibradas con su geometría de “Ojivas Equiláteras” ocultándonos en realidad su maravillosa verdad constructiva.

Edificios como este constituyen la síntesis perfecta de un proceso histórico que comienza en el siglo XII, y se prolonga en el tiempo hasta el siglo XIX, y principios del XX. Sin embargo, Pedro Benoit se aparta de la corriente, puesto que prefería utilizar el término “Ojival” al de “Gótico” para su obra religiosa ya que atribuía a este último un carácter peyorativo y sin un significado preciso. Mientras que el primero explica y determina perfectamente el género de la arquitectura y el estilo que representa, valorizando de alguna manera aspectos de materialidad que respeta al pie de la letra, fiel a su formación arqueológica heredada del “Diccionario Razonado” de Viollet. Como él mismo explica, -“adopta este Estilo para sus iglesias porque lo considera esencialmente Cristiano”-, pero, por otro lado maneja libremente la estructura simbólica y con un sentido “americanista”, (a la manera de Thomas Jefferson) incorpora un carácter autóctono a su obra utilizando la flor de la pasión (Pasiflora Cerúlea) como “Leitmotiv” ornamental del templo.

Hubo tiempos en que el templo fue olvidado, aun así mantuvo su grandeza, escondida en su interior, y así sucedieron 126 años, y envejece, y se complace en envejecer, como diría el Romántico “John Rankin” en su Lámpara de la memoria”, porque a pesar de todo está vivo.

La sumatoria de todo lo antedicho fue el motor de mí accionar en la Catedral, lo que me motivo a descifrarla. Para lograr este objetivo comencé por el dibujo, utilizando los métodos del Relevamiento Arquitectónico como una herramienta para el análisis, la crítica y la comprensión del monumento. De esa forma pude revelar sus leyes de crecimiento armónico, ajuste proporcional, y en síntesis, su lógica sistémica.

Las pequeñas intervenciones proyectuales fueron consecuencia del tiempo transcurrido en su interior, en jornadas de relevamiento, a través de las cuales comencé a ser parte del lugar. En 1991 comenzó la construcción del nuevo Pórtico (acceso lateral con rampa hacia el Pasaje del Obispado), y un tiempo después instalé mi estudio en la torre de la fachada lindante con la calle Mitre. Por algunos años permanecí allí.

Finalmente, como todas las relaciones intensas, un día terminó”, apuntó.

Cabe destacar que este Ciclo de exposiciones, declarado de Interés Cultural por la Secretaría de Cultura de General Pueyrredon – Resolución Nº 0716, fue creado en 2013 y de manera ininterrumpida da visibilidad y conecta con la comunidad a los excelentes trabajos artístico visuales que desarrollan sus matriculados a la par de su actividad específica en la Arquitectura. Para ello se ha acondicionado la Sala de Exposiciones en su aspecto tanto estético y funcional como lumínico.

Foto: Marcelo Pérez Pelaéz

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