Lo que comenzó como una agobiante tarde de verano, con temperaturas extremas y playas colmadas, se transformó en pocos minutos en un escenario de caos y tragedia. Este lunes, pasadas las 16:30, un fenómeno meteorológico inusual conocido como meteotsunami golpeó con fuerza las costas de Mar del Plata y el partido de Mar Chiquita, provocando la muerte de un joven de 29 años, un herido por infarto y al menos 35 personas con lesiones leves.
El fenómeno: del retiro del mar a la «ola gigante»
El evento sorprendió a turistas y residentes cuando el mar, de forma repentina, se retiró varios metros de la orilla. Segundos después, una masa de agua avanzó con una violencia inusitada sobre la arena. En balnearios del centro marplatense y Punta Mogotes, la crecida alcanzó la línea de carpas, arrastrando a su paso sombrillas, heladeras y pertenencias personales.
Testigos en el sector de El Torreón describieron la escena como «un tsunami en miniatura». La fuerza del agua obligó a una intervención masiva de los cuerpos de guardavidas, quienes, apoyados por civiles, debieron realizar rescates de emergencia, incluyendo el de dos niños y un hombre de 70 años que presentaba signos de ahogamiento.
El fatal desenlace en la Laguna de Mar Chiquita
A pocos kilómetros, en el partido vecino de Mar Chiquita, el fenómeno alcanzó su faceta más crítica. En la zona de la laguna, una ola de aproximadamente cinco metros de altura impactó contra la costa. En ese lugar se encontraba Yair Amir Manno Núñez, un marplatense de 29 años residente en Francia, que había regresado al país para pasar las vacaciones con su familia.
Manno Núñez, un reconocido jinete, se encontraba pescando junto a su novia y dos amigos cuando fue sorprendido por la corriente. La fuerza del agua lo arrastró hacia una zona de rocas, provocándole heridas fatales. A pesar de las maniobras de RCP realizadas por el personal de seguridad en playas, no fue posible reanimarlo.
Respuesta de emergencia y explicación técnica
Ante la magnitud del evento y la posibilidad de nuevas réplicas, las autoridades de Defensa Civil ordenaron la evacuación inmediata y preventiva de todos los balnearios de Mar Chiquita. El operativo incluyó la asistencia de la Secretaría de Salud para los 35 heridos leves registrados en la zona, quienes en su mayoría fueron dados de alta tras controles de rutina.
Desde los organismos técnicos explicaron que se trató de «olas espurias», un fenómeno aleatorio provocado por cambios bruscos en la presión atmosférica y ráfagas de viento desprendidas de tormentas cercanas. Los especialistas subrayaron que, pese a contar con un seguimiento meteorológico que alertaba sobre vientos intensos, la magnitud de este tipo de olas es imprevisible con la tecnología disponible actualmente a nivel mundial.
Al caer la noche, la situación en la costa comenzó a normalizarse bajo un clima de profunda consternación. Lo que debió ser una jornada de descanso terminó con un operativo de emergencia sin precedentes y la pérdida de una vida joven en un evento natural que la ciencia aún intenta anticipar.
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