Un proyecto de ordenanza busca prohibir el uso de teléfonos móviles durante las clases para mejorar el bienestar y rendimiento académico de los estudiantes.
La iniciativa impulsada por el bloque de Unión por la Patria propone regular el uso de teléfonos móviles en el ámbito educativo, con el objetivo de mejorar el bienestar y rendimiento académico de los estudiantes.
En el contexto de un creciente debate sobre el impacto de la tecnología en la educación, se presentó el 21 de agosto de 2024 un proyecto de ordenanza en Mar del Plata que busca prohibir el uso de teléfonos celulares en las escuelas primarias municipales. Esta propuesta surge como respuesta a las preocupaciones sobre el efecto negativo que estos dispositivos pueden tener en el aprendizaje y la salud mental de los niños.
El proyecto de ordenanza, impulsado por la concejala Mariana Cuesta y el bloque de Unión por la Patria, tiene como finalidad regular el uso de teléfonos celulares en los establecimientos educativos de nivel primario del Partido de General Pueyrredon. Según un informe de UNICEF y Google, Argentina se destaca en la región por ser el país donde se entrega el primer celular a los niños a una edad más temprana, promediando los 9 años. Este dato alarmante ha llevado a los legisladores a considerar la necesidad de establecer normas que protejan a los estudiantes de los efectos adversos del uso excesivo de dispositivos móviles.
Los estudios respaldan la urgencia de esta medida. La investigación titulada «Smartphone Bans, Student Outcomes and Mental Health», llevada a cabo por la especialista Sara Abrahamsson en el Instituto Noruego de Salud Pública, demuestra que la prohibición de celulares en las escuelas puede tener un impacto positivo significativo en el bienestar mental de los estudiantes. Según el estudio, esta medida no solo reduce las consultas de salud mental entre los niños, sino que también disminuye el acoso escolar y mejora el rendimiento académico, especialmente entre aquellos estudiantes que provienen de contextos socioeconómicos vulnerables.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) también ha puesto de relieve las consecuencias negativas que puede tener el uso de teléfonos móviles en el aula, señalando que estos dispositivos interfiere con el proceso educativo y el desarrollo integral de las infancias. En este sentido, la propuesta de la concejala Cuesta se alinea con tendencias observadas en varios países europeos, como el Reino Unido, Noruega y Francia, donde se han implementado políticas similares con resultados positivos.
La especialista en crianza digital, Lucía Fainboim, también ha señalado los riesgos del uso indiscriminado de celulares en la infancia. Fainboim argumenta que durante las etapas de desarrollo, los niños necesitan realizar actividades que fomenten su creatividad, habilidades sociales y desarrollo emocional, como el juego y la interacción cara a cara. Al respecto, la Sociedad Argentina de Pediatría ha advertido que el uso excesivo de pantallas puede tener efectos perjudiciales en el desarrollo cognitivo de los niños, recomendando límites estrictos en su exposición a dispositivos electrónicos.
El proyecto de ordenanza contempla, además, la creación de una campaña informativa que sensibilice a la comunidad educativa sobre los efectos negativos del uso inadecuado de teléfonos celulares. Esta campaña incluirá cartelería y folletería que abordará riesgos y consecuencias del uso excesivo de pantallas, así como recomendaciones para un uso saludable de la tecnología según la franja etaria de los niños. La Secretaría de Educación del Municipio será la autoridad encargada de supervisar la implementación de la normativa, garantizando su correcta aplicación en las escuelas.
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