Polémica: Utilizan colectivos urbanos para convocar a acto político de Patricia Bullrich en Mar del Plata

En medio de la intensa campaña electoral, se ha generado polémica en torno al acto político de Patricia Bullrich, candidata a la presidencia por Juntos por el Cambio, que tuvo lugar en Mar del Plata. Según denuncias y comentarios en las redes sociales, se utilizó una estrategia controvertida al movilizar a los asistentes en colectivos de línea urbana.

El reconocido periodista político Carlos Walker expresó su indignación a través de su cuenta de X, @charlywalker, manifestando: «Vergonzoso!!! El radicalismo marplatense no puede llenar ni Quilmes, por eso no lo quisieron hacer en Once Unidos. @PatoBullrich no se merece que planeros hagan de relleno en el acto». Estas declaraciones reflejan la molestia y el descontento que algunos sectores de la coalición Juntos por el Cambio han expresado debido al uso de colectivos y a la presencia de personas alegadamente como destinartias de planes sociales en el acto político.

El debate interno sobre la elección del lugar del acto ha sido un punto de tensión. Se planteó la posibilidad de realizarlo en el Club Once Unidos, sin embargo, tras una discusión interna y a pedido de Emiliano Giri (Pro), se habría decidido que se llevara a cabo en el Club Quilmes. Esta elección generó cierta controversia y se ha vinculado a creencias de superstición y cábala.

Además, se han escuchado reclamos dentro de la coalición debido a la aparente falta de campaña por parte de los radicales en la ciudad de Mar del Plata. Estos reclamos han contribuido a la irritación de algunos sectores de Juntos por el Cambio, quienes consideran que el acto de Bullrich debería haber contado con una mayor presencia y apoyo de los radicales locales.

La utilización de colectivos urbanos para trasladar a los asistentes al acto ha generado críticas en relación a lo que algunos consideran como prácticas propias de la «vieja política». Según los comentarios en las redes sociales, se cuestiona la espontaneidad de la convocatoria y se plantea que los participantes no serían militantes genuinos, sino personas movilizadas a cambio de alguna contraprestación.

En relación a esta controversia, se ha difundido asimismo un video que guarda estrecha relación con el tema en cuestión. Carlos Walker ha compartido un extracto de un video en vivo realizado por la concejal radical Vilma Baragiola. En dicho video, se puede apreciar a una presunta responsable de un grupo político, también conocido como puntero, alardeando sobre el hecho de haber llenado dos micros con personas para asistir al acto de Patricia Bullrich. Ante esta situación, Baragiola responde de manera contundente y firme «¡Muy bien!.


Esta no es la primera vez que se denuncian este tipo de prácticas en actos políticos en Mar del Plata. En un acto anterior de Patricia Bullrich en la Plaza del Agua, también se habría utilizado el mismo método de movilización de personas en colectivos de la flota de transporte urbano de pasajeros (ver nota).

Estas prácticas, como el uso de punteros políticos y la movilización de personas en colectivos, son señales de una política basada en estrategias tradicionales y cuestionables. Es fundamental que los actores políticos promuevan una nueva forma de hacer política, basada en la transparencia, la participación ciudadana genuina y el respeto por los principios democráticos. Solo así se podrá construir una sociedad más justa y equitativa, donde las decisiones sean tomadas en beneficio de todos los ciudadanos y no en función de intereses particulares.

La controversia generada por el uso de colectivos y la presencia de pseudo militants en el acto político de Bullrich ha puesto de manifiesto las tensiones internas y externas que rodean la campaña electoral en Mar del Plata. Estas situaciones destacan la importancia de una discusión abierta y transparente sobre las prácticas políticas y la necesidad de fomentar la participación ciudadana genuina en los eventos políticos. ¿Otra vez la vieja política?. 

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