Un reciente informe sociolaboral elaborado por el Centro de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Nacional de Mar del Plata arrojó datos preocupantes sobre la situación económica y laboral de la ciudad. El documento analiza el impacto de las políticas económicas implementadas a nivel nacional y local durante el cuarto trimestre de 2023 y los primeros meses de 2024.
A pesar de un leve aumento en el nivel de empleo, con un récord histórico de ocupados para un cuarto trimestre, el informe advierte sobre un empeoramiento generalizado en el poder adquisitivo de los trabajadores y un incremento alarmante de los niveles de pobreza e indigencia en Mar del Plata.
Contexto nacional
Durante 2023, la economía argentina sufrió una contracción del 1,6% debido principalmente a la sequía que afectó la producción agrícola, generando una importante caída en las exportaciones y el ingreso de divisas. Este factor, sumado al incremento de los pagos de intereses de deuda, provocó una fuerte disminución de las reservas del Banco Central.
Si bien los ingresos fiscales se redujeron un 8,3%, los gastos primarios solo cayeron un 4,9%, lo que llevó a un déficit fiscal primario del 2,7% del PBI y un déficit financiero del 4,4%.
Situación local
En Mar del Plata, si bien la tasa de empleo alcanzó un máximo histórico del 47,8%, superior al promedio nacional, la tasa de desocupación aumentó levemente al 9,3%, ubicando a la ciudad en el primer lugar entre los aglomerados urbanos del país.
Uno de los indicadores más preocupantes es el fuerte incremento de la pobreza e indigencia. En el segundo semestre de 2023, el 37,7% de la población de Mar del Plata se encontraba bajo la línea de pobreza, mientras que el 11,9% era considerado indigente, es decir, casi 80.000 personas con ingresos insuficientes para cubrir una canasta básica alimentaria.
Impacto de las nuevas medidas económicas
El informe destaca un quiebre significativo en los indicadores macroeconómicos a partir de la asunción del nuevo gobierno en diciembre de 2023, que implementó un severo ajuste fiscal y una drástica reducción del gasto público.
Entre enero y febrero de 2024, los gastos primarios se contrajeron un 38% en términos reales, afectando áreas sensibles como las prestaciones sociales, que disminuyeron un 29,7%, y los subsidios económicos, que se redujeron un 54,1%. Asimismo, las transferencias a las provincias y universidades nacionales sufrieron recortes del 76,7% y 28,5%, respectivamente.
Si bien estas medidas lograron un superávit financiero acumulado en los primeros dos meses del año, el informe advierte sobre sus efectos nocivos en la calidad de vida de la población, el desfinanciamiento de los sistemas de salud y educación, la pérdida de poder adquisitivo de las jubilaciones y pensiones, y el aumento de los costos de transporte y servicios públicos.
En consecuencia, se prevé una caída en los ingresos de las familias, un incremento del desempleo y una contracción del producto a mediano plazo, que podría poner en riesgo el superávit conseguido y profundizar aún más los efectos adversos del ajuste.
El informe concluye que, si bien la situación económica y laboral de Mar del Plata mostraba signos de recuperación durante 2023, las nuevas medidas implementadas a partir de diciembre amenazan con revertir esa tendencia, agravando los niveles de pobreza, indigencia y desocupación en la ciudad.
El informe completo:
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