Una declaración en X del concejal Julián Bussetti en el sentido de derogar la ordenanza que declara a Mar del Plata como zona no nuclear ha generado un debate en Mar del Plata.
Bussetti, aprovechando el impulso del discurso presidencial de Javier Milei, anunció públicamente su intención de presentar un proyecto legislativo para eliminar la ordenanza municipal que prohíbe actividades nucleares en la ciudad. En su comunicación através de X (antes Twitter), el concejal manifestó: «¿Sabían que en Mar del Plata hay una ordenanza que la declara como zona NO nuclear? Mañana voy a presentar un proyecto para derogarla. #DesinfeccionLegislativa».
La declaración no tardó en generar una inmediata respuesta de Emiliano Giri, presidente del PRO en Mar del Plata/Batán, quien públicamente desmarcó su posición. En un mensaje claro, Giri expresó: «No comparto tu posición, Julian. Me parece excelente que promuevas la derogación de ordenanzas absurdas, pero que Mar del Plata sea una zona apta para el desarrollo nuclear con la cantidad de territorio que tenemos sin ejido urbano es un disparate. Esa yo la dejaría como está».
El trasfondo de esta polémica local se enmarca en el ambicioso Plan Nuclear Argentino anunciado por el presidente Javier Milei durante su discurso por el primer aniversario de gobierno. El mandatario presentó una visión que busca posicionar a Argentina como un potencial hub tecnológico y nuclear.
Milei argumentó que el país cuenta con tres factores estratégicos fundamentales tales como abundancia energética, extensos territorios inhóspitos y recurso humano de alta calidad tecnológica
«Nosotros tenemos energía de sobra, tierras frías e inhóspitas de sobra, y recurso humano de calidad. No por nada somos el país con más unicornios tecnológicos per cápita de la región», declaró el presidente, anticipando un posible resurgimiento de la energía nuclear impulsado por la creciente demanda de la Inteligencia Artificial.
Volviendo a la cuestión marplatense y la posibilidad de que el Partido de General Pueyrredon se transforme en una zona nuclear cabe analizar que, además de ser un centro altamente poblado, cuenta con un ecosistema marino frágil y una importante actividad pesquera y turística que podría verse irreversiblemente comprometida por una potencial contaminación radiactiva. Los costos ambientales, económicos y sanitarios de un eventual incidente nuclear superarían ampliamente cualquier beneficio energético, transformando la propuesta de Bussetti en un riesgo inaceptable para la comunidad marplatense y su entorno regional.
La actitud del concejal transparenta una preocupante ligereza en el abordaje de decisiones legislativas complejas. La irresponsabilidad de vehiculizar propuestas de alto impacto social a través de redes sociales, buscando el rédito inmediato del «trending topic» o la reacción viral, evidencia una grave desconexión con la responsabilidad institucional. Los temas sensibles que comprometen la seguridad de una comunidad requieren un tratamiento técnico, multidisciplinario y riguroso, muy distante de los impulsos mediáticos y la búsqueda de notoriedad momentánea. Un proyecto de esta naturaleza demanda estudios exhaustivos de impacto ambiental, análisis de riesgos geológicos, evaluaciones de seguridad nuclear, consultas a especialistas y, fundamentalmente, una amplia deliberación ciudadana.
NMDQ – Marcelo Pérez Peláez
