Un documento del Bloque de Acción Marplatense denuncia el conflicto con los trabajadores municipales y aboga por soluciones constructivas.
El Bloque de Acción Marplatense, representado por María Eva Ayala y Horacio Taccone, ha emitido un documento que critica abiertamente la tensa relación entre el gobierno municipal de Mar del Plata y los trabajadores. La falta de diálogo y la confrontación política son vistas como obstáculos que afectan directamente el bienestar de la comunidad.
En un contexto donde la ciudad de Mar del Plata enfrenta desafíos significativos, el Bloque de Acción Marplatense se pronuncia sobre la necesidad urgente de reconstruir el diálogo entre el gobierno municipal y los empleados que sostienen los servicios esenciales. El documento, firmado por los referentes políticos María Eva Ayala y Horacio Taccone, sostiene que «no es serio perpetuar el conflicto con los municipales», enfatizando que la falta de comunicación solo agrava la situación de los vecinos.
Ayala y Taccone destacan que, lejos de ser una carga, los trabajadores municipales son un recurso valioso para la gestión de la ciudad. «Los empleados se convierten en gasto cuando la conducción política no tiene metas ni objetivos claros», afirman, cuestionando la falta de liderazgo y visión del actual gobierno.

La crítica se centra en la gestión del intendente Montenegro, quien es acusado de adoptar una postura populista que fomenta la división en lugar de la unidad. «Los verdaderos ‘ñoquis’ son aquellos funcionarios que cobran sin cumplir con sus responsabilidades», señalan, exigendo un compromiso genuino con el servicio público.
Además, el documento resalta que, en 41 años de democracia, Mar del Plata no había tenido un gobierno que se negara a dialogar con sus trabajadores. «Nunca se escuchó al intendente explicar a los marplatenses dónde está el obstáculo que provocan los municipales», enfatizan, poniendo de relieve la falta de transparencia y responsabilidad en la gestión.
Por último, el Bloque de Acción Marplatense hace un llamado urgente a recrear un clima de concordia y diálogo. «Es fundamental establecer visiones a largo plazo que trasciendan la confrontación inmediata», concluyen, subrayando que el futuro de Mar del Plata depende de la capacidad del gobierno para unir a la comunidad en lugar de dividirla.
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