Con más de un cuarto de siglo de trayectoria en el sector portuario, esta empresa familiar ha logrado reconvertir la impresión tradicional en una ingeniería de diseño de exportación, consolidándose como proveedora clave para las marcas más destacadas del mercado argentino.
Por Marcelo Pérez Peláez
En el actual escenario económico, la capacidad de adaptación no representa simplemente una ventaja competitiva, sino una condición indispensable para la permanencia. Gráfica Tucumán, una pyme emblemática de Mar del Plata con más de 25 años de permanencia en la intersección de las calles Galicia y Gaboto, ha sabido interpretar esta premisa con antelación. Lo que comenzó como un establecimiento de artes gráficas convencionales ha evolucionado hasta convertirse en un eslabón fundamental en la cadena de valor del marketing y la logística nacional.
Una transición basada en la visión estructural
La génesis y el presente de la firma están intrínsecamente ligados a la familia Dauverne. Bajo el liderazgo fundacional de Luis y el aporte dinámico de sus hijos, Guillermo y Alejandro, la organización identificó un cambio de paradigma en el consumo. Ante el avance de las plataformas digitales que afectó a la folletería tradicional, la empresa decidió especializar su matriz productiva en el packaging estructural.
Desde la gerencia de la firma sostienen una premisa clara que define su metodología de trabajo: «Entendimos que el envase no es solo una caja, es la primera impresión y la promesa de una marca». Esta concepción del producto ha permitido que Gráfica Tucumán se inserte con éxito en nichos de alta exigencia y competitividad, tales como la cosmética de lujo, la industria del gin artesanal y la gastronomía gourmet.

El valor agregado y el «Efecto Vitrina»
En la actualidad, la presencia de la empresa es tangible en las góndolas de los comercios premium de todo el país. La firma es responsable de la creación de piezas icónicas, que van desde los estuches para alfajores galardonados internacionalmente hasta contenedores diseñados específicamente para la exportación de destilerías de autor. El denominador común en su producción es la búsqueda de una experiencia táctil y visual superior.
El diferencial competitivo de la planta marplatense se sustenta en tres pilares operativos:
Diseño estructural personalizado: A diferencia de los procesos estandarizados, la empresa prescinde de plantillas genéricas para desarrollar envases desde cero, atendiendo las particularidades morfológicas y funcionales de cada producto.
Inversión en tecnología: La actualización tecnológica es constante, incorporando maquinaria que facilita acabados de alta complejidad, relieves detallados y terminaciones que aportan un carácter sofisticado al producto final.
Compromiso con la sustentabilidad: En línea con las demandas ambientales de los mercados globales, la firma utiliza materiales amigables con el medio ambiente, integrando la responsabilidad ecológica en su modelo de negocios.

Reconocimiento institucional y proyección regional
El impacto de Gráfica Tucumán trasciende los límites de General Pueyrredon. Lo que inició como un proyecto de alcance local hoy provee a más de un centenar de marcas de primera línea y ha iniciado un sólido proceso de internacionalización, enviando sus desarrollos a mercados de Uruguay, Chile y Brasil.
Este desempeño industrial motivó recientemente un reconocimiento por parte del Concejo Deliberante de General Pueyrredon, donde se destacó su trayectoria y su aporte al tejido productivo de la ciudad. La firma se erige así como un ejemplo de cómo una organización familiar puede combinar la cercanía del trato personalizado con los estándares de eficiencia de una industria de escala internacional.
Para aquellas marcas que buscan optimizar su identidad visual y potenciar sus ventas a través del diseño de envases, la planta industrial se encuentra operativa en su sede histórica.

Datos de contacto:
Dirección: Gaboto 3502, Mar del Plata.
Instagram: @graficatucuman
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