En el marco de la temporada alta en Mar del Plata, el intendente Guillermo Montenegro decidió dar un paso firme en su guerra abierta contra los trapitos y limpiavidrios. A través de su cuenta en la red social X, Montenegro compartió un video en el que muestra los operativos desplegados por la Secretaría de Seguridad para erradicar esta actividad que, según sus propias palabras, «no es un trabajo».
El mensaje, escrito en letras mayúsculas, parecía no dejar lugar a dudas: “ESTO NO ES UN TRABAJO”. En el video publicado, se observan escenas de agentes municipales y fuerzas de seguridad retirando a personas que ofrecen sus servicios en semáforos, eventos masivos y zonas turísticas, un fenómeno que se intensifica durante los meses de verano.
Montenegro no es ajeno a las críticas. Mientras algunos sectores de la población respaldan la iniciativa al considerar que los trapitos y limpiavidrios generan incomodidad, presión e incluso temor, otros acusan al intendente de criminalizar de abordar un problema social con medidas punitivas.
Desde el Municipio defienden la estrategia, recordando la creación de una línea de WhatsApp exclusiva (223-3406177) para recibir denuncias anónimas contra estas prácticas. Según explicaron, esta línea permite a los vecinos enviar fotos y videos como evidencia para facilitar la actuación de las autoridades.
Sin embargo, los detractores de la medida advierten sobre un enfoque que, en lugar de ofrecer alternativas laborales o sociales, profundiza la exclusión de quienes recurren a estas actividades. “¿Qué propone Montenegro para estas personas? ¿Más denuncias y operativos, o soluciones reales?”, cuestionaron desde las redes.
El rechazo o apoyo a los trapitos no es nuevo, pero la polémica se reaviva con cada temporada turística. Para los comerciantes y turistas, la presencia de cuidacoches y limpiavidrios puede ser incómoda, pero algunos admiten que ceden «por costumbre» o «para evitar problemas».
El debate también se traslada a las redes sociales, donde el mensaje de Montenegro cosechó opiniones divididas. “Al fin alguien hace algo”, escribieron algunos usuarios.
Las denuncias contra los trapitos y limpiavidrios no cesan en Mar del Plata
Mientras el intendente apuesta a sus operativos y líneas de denuncia, la realidad de las calles parece resistir los intentos de erradicación. En una ciudad donde la temporada turística marca el ritmo económico, el fenómeno de los trapitos es un síntoma visible de los problemas sociales y económicos que atraviesan a la sociedad.
¿Qué ocurrirá una vez que los operativos se retiren y los reflectores de la temporada alta se apaguen? La respuesta, como la solución al problema, sigue siendo incierta.
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