Periodistas y referentes del sector se reunieron para una cata excepcional, donde la tradición y la innovación del vino argentino se encontraron en cada copa y anécdota compartida.
Bajo el halo íntimo de la Cava de Sarasa Negro, donde las botellas descansan como guardianes de historias ancestrales y la tenue iluminación crea una atmósfera que invita a la introspección y al deleite de los sentidos. Juan Rodríguez, empresario gastronómico, sommelier y alma inquieta, conocido por su pasión y dedicación al mundo del vino, junto a Loydis Wine & Spirits —empresa con 25 años de trayectoria y una red de distribución que abarca 300 kilómetros a la redonda—, convocó a periodistas especializados y referentes de medios para un viaje sin precedentes: 21 vinos de alta gama, cada uno una pieza única de un rompecabezas que dibuja el mapa vitivinícola argentino.
El Número 21: La Confluencia que lo Hizo Todo Posible
El número 21, protagonista silencioso de la velada, no pareció una una cifra elegida al azar. En numerología, este número encapsula una dualidad mística: el 2 , símbolo de cooperación, equilibrio y conexión, y el 1 , emblema del liderazgo, la iniciativa y los nuevos comienzos. Juntos, forman una alianza que reflejó el espíritu mismo del evento. Por un lado, Loydis —con su red de distribución y su labor de conexión entre productores y consumidores— encarnó el 2 , la fuerza colectiva que de la industria vitivinícola argentina. Por otro, Juan Rodríguez, con su verbo apasionado, don de anfitrión, conocimiento y su visión, personificó el 1 , el impulso creativo que hace extraordinario aquello que encara con pasión.
Pero el 21 también es un número de culminación y renacimiento . En la tradición espiritual, marca el final de un ciclo y el inicio de otro, cargado de lecciones aprendidas y nuevas oportunidades. Así fue la cata: un cierre que celebró la excelencia alcanzada por los vinos locales, pero también un umbral hacia el futuro, invitando a los presentes a compartir estas historias con el mundo. Cada una de las 21 botellas fue un eslabón en esta cadena simbólica, desde los frescos Torrontés de Salta hasta los robustos Malbec de Mendoza, demostrando que la grandeza nace del equilibrio entre la tierra, el trabajo humano y la pasión por narrar.
Los 21 Vinos: Un Viaje de Salta a Mendoza, en Copas
La selección, una obra maestra colectiva, incluyó:
- Alyda Van Salentein Millesime Nature 2022 (Salentein)
- San Pedro De Yacochuya Torrontés 2024 (Yacochuya)
- Lote Blanco 2023 (Norton)
- Single Vineyard Los Nogales Sauvignon Blanc 2020 (Salentein)
- Fósil 2022 (Zuccardi)
- Gran Almanegra 2018 (Almanegra)
- Gran Malbec Orgánico 2021 (Domaine Bousquet):
- Apuntes Malbec Orgánico 2021 (Luigi Bosca)
- Stratus 2022 (Trivento)
- Siesta Lost 2018 (Siesta)
- Trinità Grand Reserve 2021 (Piattelli)
- Arlene Series Red Blend 2001 (Piattelli)
- Primus Cabernet Sauvignon 2018 (Salentein)
- Gernot 2021 (Norton)
- Gran Malbec 2021 (Flechas De Los Andes)
- Ameri Cabernet Sauvignon Orgánico 2020 (Domaine Bousquet)
- Los Nobles Malbec 2021 (Luigi Bosca)
- Gran Corte 2020 (Flechas De Los Andes)
- Aluvional Paraje Altamira 2020 (Zuccardi)
- Eolo Malbec 2019 (Trivento)
- Yacochuya Tinto 2022 (Yacochuya)
Cada etiqueta, desde el orgánico Ameri hasta el legendario Yacochuya Tinto , fue un capítulo. Hubo Malbecs que rugieron, Sauvignon Blancs que susurraron, y burbujas que celebraron.
