Dudas y controversias: se aplaza definición de la libertad condicional para los asesinos de Melmann

Sin acuerdo entre jueces, se pospone la decisión sobre la libertad condicional de los asesinos de Melmann.

En una audiencia llevada a cabo hoy, los jueces de la Cámara de Apelaciones y Garantías de Mar del Plata no lograron llegar a un consenso sobre la posibilidad de otorgar la libertad condicional a Ricardo Anselmini y Oscar Echenique, condenados a cadena perpetua por el asesinato de Natalia Melmann en 2001. Ante esta situación, se convocará a un tercer juez para que tome una decisión definitiva.

La Cámara de Apelaciones y Garantías de Mar del Plata ha decidido aplazar la definición del pedido de libertad condicional presentado por dos de los cuatro ex policías condenados por el asesinato de la adolescente Natalia Melmann en el verano de 2001 en Miramar. Durante una audiencia realizada de manera remota, los jueces Esteban Viñas y Pablo Poggeto informaron que convocarán a un tercer magistrado, Andrés Angulo, para alcanzar una resolución y determinar si Ricardo Anselmini (56) y Oscar Echenique (64) podrán recuperar su libertad. La decisión será notificada por escrito antes del inicio de la feria judicial de fin de año.

El tribunal debe resolver un recurso de apelación presentado por la defensa de los condenados, luego de que el Juzgado de Ejecución Penal 1 de Mar del Plata rechazara su pedido de libertad el pasado 6 de diciembre. El juez Ricardo Perdichizzi argumentó que ninguno de los dos condenados había cumplido con el tratamiento psicoterapéutico exigido por la Cámara de Apelaciones en 2022, al rechazar una solicitud previa en el mismo sentido.

Durante la audiencia, los abogados de la familia de Natalia Melmann y el fiscal Daniel Vicente destacaron la falta de avances en el tratamiento terapéutico de los ex policías y expresaron su preocupación por los domicilios propuestos por los condenados en caso de obtener la libertad condicional. Por su parte, la defensa cuestionó la evaluación del caso y enfatizó la necesidad de una resolución justa.

Ricardo Anselmini y Oscar Echenique fueron condenados como coautores de los delitos de rapto, abuso sexual con acceso carnal agravado y homicidio criminis causa en perjuicio de Natalia Melmann. Cumplen su condena en la Unidad Penal 44 de Batán. Además de ellos, otro ex policía, Ricardo Suárez, fue condenado a 25 años de prisión por su participación en el secuestro, mientras que Gustavo «Gallo» Fernández recibió una condena de 10 años de cárcel. Más tarde, en mayo de este año, el ex sargento Ricardo Panadero fue sentenciado a cadena perpetua.

El trágico suceso ocurrió el 4 de febrero de 2001 en la ciudad de Miramar, provincia de Buenos Aires.

El asesinato de Natalia Melmann fue llevado a cabo por Gustavo Daniel «El Gallo» Fernández, un exconvicto de 30 años con conexiones en la policía local. Fernández siguió a Natalia después de que salió de un boliche y la obligó a subir a la fuerza al baúl de un automóvil. Posteriormente, fue trasladada a una cabaña sin agua ni luz en las afueras de la ciudad, donde fue víctima de torturas, violaciones y finalmente asesinada mediante asfixia con un cordón de zapatilla.

Las investigaciones revelaron la implicación de otros cuatro individuos, todos ellos miembros de la policía de Miramar: el sargento primero Óscar Alberto Echenique, los cabos Ricardo Alfredo Suárez y Ricardo Anselmini, y otro individuo que no ha sido identificado. Pericias posteriores encontraron cinco rastros genéticos distintos en el cuerpo de Natalia, presuntamente pertenecientes a los involucrados.

El juicio contra Suárez, Anselmini y Echenique comenzó en septiembre de 2002, y los tres fueron encontrados culpables y condenados a reclusión perpetua. Por su parte, Fernández fue condenado a 25 años de prisión por el delito de secuestro, sumándose años adicionales por otro crimen anterior.

El caso de Natalia Melmann adquirió gran relevancia nacional y generó una masiva movilización ciudadana en busca de justicia. Los padres de la joven recibieron la visita del presidente Fernando de la Rúa y el gobernador de la provincia, Carlos Ruckauf, en señal de apoyo y solidaridad.

Sin embargo, la reciente posposición de la decisión sobre la libertad condicional de los asesinos ha generado indignación y preocupación entre la sociedad. Muchos argumentan que estos individuos no han demostrado un verdadero arrepentimiento y que su liberación pondría en peligro la seguridad de la comunidad.

La espera por justicia continúa y la sociedad argentina exige que se mantenga a los responsables tras las rejas. La memoria de Natalia Melmann sigue presente y la lucha por la justicia por su asesinato continúa.

NMDQ