Polémica en el Senado: los legisladores comienzan el 2025 con un aumento salarial millonario.
El 2025 comenzó con un fuerte debate en torno a las dietas de los senadores nacionales, quienes desde este mes percibirán un salario bruto cercano a los $9,5 millones, luego del vencimiento de la resolución que congelaba sus ingresos desde el año anterior. La medida, que caducó el 31 de diciembre, permite que el aumento sea efectivo salvo que se logre un acuerdo para prorrogar el congelamiento antes de la liquidación salarial, prevista para mediados de enero.
Este incremento responde a un esquema automático: las dietas están vinculadas a 2.500 módulos salariales del Congreso, más 1.000 módulos asignados a gastos de representación y 500 por desarraigo. Durante el 2024, el valor de estos módulos se incrementó, pero los senadores no percibieron ajustes debido al congelamiento que rigió hasta fin de año. Con el vencimiento de la resolución, los cálculos se aplican sobre los valores actualizados, resultando en un aumento considerable.

Un debate político intenso
La cuestión salarial de los senadores ha generado fuertes tensiones en el ámbito político. Varios bloques opositores, como el PRO, La Libertad Avanza, la UCR y Provincias Unidas, han exigido una prórroga del congelamiento de dietas. Sin embargo, el tratamiento del tema se encuentra trabado, ya que la decisión debe ser aprobada en el recinto, y hasta ahora no se ha convocado una sesión para discutirlo.
En el centro del debate están los 33 senadores de Unión por la Patria, cuya postura resulta clave para alcanzar un consenso. La situación se ve aún más complicada tras la expulsión del senador Edgardo Kueider, detenido en Paraguay, que podría habilitar la asunción de una senadora camporista, alterando las correlaciones de fuerza en votaciones futuras.
Además, en enero, los legisladores recibirán la segunda parte de la “dieta 13,” un pago extraordinario de $2,5 millones aprobado en abril como compensación por la falta de aguinaldo. Este monto se sumará al salario mensual, y según trascendió, ningún senador ha manifestado intención de renunciar a este ingreso adicional.
Impacto y controversia
El aumento salarial ocurre en un contexto económico difícil para gran parte de la población, lo que ha intensificado la polémica en torno a la remuneración de los legisladores. Si bien la actualización responde a una normativa vigente, el momento elegido para tratar el tema ha sido fuertemente cuestionado por distintos sectores sociales y políticos.
Con la discusión congelada y el aumento en marcha, la situación en el Senado no solo refleja tensiones internas, sino también un distanciamiento cada vez mayor entre la clase política y las demandas ciudadanas.
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