La restauración del Chalet de María Frers de Mahn y la propuesta de un edificio multifamiliar en debate.
El Honorable Concejo Deliberante de Mar del Plata recibió esta semana un proyecto que promete generar un importante debate. La iniciativa contempla la restauración del Chalet de María Frers de Mahn, conocido como Villa La Robla, junto con la construcción de un edificio multifamiliar en la manzana delimitada por las calles Leandro N. Alem, Aristóbulo del Valle, Falucho y Gascón.
El proyecto, que será debatido en las comisiones del Concejo, autoriza a la señora Florencia Miconi, en su calidad de presidenta de Fiduciaria Paisajes Urbanos MDP S.A., a adoptar los indicadores urbanísticos de ocupación y tejido que surgen de los planos de croquis preliminares. La propuesta no solo busca satisfacer la creciente demanda de vivienda en la ciudad, sino que también enfatiza la importancia de preservar y poner en valor un inmueble de gran relevancia histórica como el Chalet de María Frers de Mahn.
Construido en 1927 por el reconocido constructor Anselmo Gáspari, el chalet se erige en una ubicación privilegiada, a solo una cuadra del mar, y está rodeado por un parque de 3.000 m². Su estilo revival hispánico, que ha sido declarado Patrimonio Histórico, es representativo de la arquitectura de la época y conserva elementos de la mayólica española original, lo que lo convierte en un símbolo de la identidad cultural de Mar del Plata.
Además de la restauración del chalet, el proyecto incluye la preservación de dos inmuebles adicionales que poseen valores patrimoniales, diseñados por el ingeniero Alula Baldassarini. Esta inclusión subraya el compromiso del Concejo con la conservación del patrimonio arquitectónico de la ciudad, mientras se avanza en el desarrollo urbano.
Sin embargo, sectores más preservacionistas han expresado sus críticas hacia el proyecto. Argumentan que la construcción de un nuevo edificio multifamiliar podría comprometer la integridad visual y el entorno del Chalet de María Frers de Mahn, sugiriendo que la densificación de la zona podría afectar la calidad de vida de los residentes y la experiencia de quienes visitan el patrimonio arquitectónico. Estas voces abogan por una mayor protección de los espacios históricos y una planificación urbana más consciente que priorice la conservación sobre el crecimiento desmedido.
El proceso de debate en las comisiones será crucial, ya que permitirá a los concejales analizar a fondo las implicaciones del proyecto, tanto en términos de desarrollo urbano como de conservación histórica. En caso de ser aprobado en plenario, el proyecto podrá ponerse en marcha, marcando un hito en la historia de Mar del Plata al unir el respeto por su pasado con la necesidad de modernización y crecimiento.
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