En el marco de los festejos por los 65 años de la Bolsa de Comercio de Mar del Plata, el especialista analizó el escenario macroeconómico, advirtió sobre la volatilidad del ciclo electoral y detalló la estrategia óptima de armado de carteras para el inversor argentino.
Por Marcelo Pérez Peláez.
Sábado 12 de septiembre de 2026 — Salón Real, Hotel Costa Galana (Mar del Plata)
La Bolsa de Comercio de Mar del Plata (BCMDP) celebró sus 65 años de trayectoria institucional con la jornada «Mar del Plata Invierte», un encuentro estratégico que convocó durante la mañana a empresarios, profesionales bursátiles y analistas financieros de la región. El plato fuerte del evento, desarrollado a salón lleno en el Costa Galana, estuvo a cargo del analista económico Leandro Zicarelli —popularmente conocido en el ámbito financiero como “El zar de las finanzas”—, quien brindó un detallado diagnóstico sobre las perspectivas macroeconómicas de cara al horizonte 2027 y trazó pautas concretas de administración de riesgo y asset allocation.
Con el respaldo organizativo y de auspicio de la Fundación Bolsa de Comercio de Mar del Plata, Mar del Plata Bursátil (ALYC y AN-Propio) y BCMDP Export, la disertación combinó la lectura técnica del mercado local con el pulso de los ciclos de inversión internacionales.

El límite del modelo y la transición hacia el horizonte electoral
Zicarelli comenzó su intervención contextualizando la dinámica económica del país y marcando las fronteras del actual programa de gobierno. En su análisis, el especialista remarcó la necesidad de ponderar expectativas realistas sobre la capacidad de recuperación y estabilización de la estructura productiva.
“Estamos hablando de cómo hacemos para estabilizar los sectores urbanos, el empleo y estabilizarlos en el mejor de los casos. Pequeños robotecitos, si eso es lo que estamos deseando que pase, eso es lo más optimista que podemos ser, porque este modelo en estas condiciones y en esta etapa no le podemos pedir mucho más, no te lo va a dar.”
En cuanto al comportamiento del tipo de cambio y las tasas, recordó el desempeño de la primera mitad del año, donde la estrategia de rendimiento en moneda local (carry trade) superó ampliamente a la divisa estadounidense, penalizando a quienes buscaron cobertura prematura.
“Haciendo un raconto de todo esto, ¿qué podemos decirle en las cambiadas de inversión? ¿Cómo pensaríamos una cartilla? Una vez, el tre de Asos a tener pesos, el famoso Carry Trade, estar dolarizado a algo que arruina pesos y le gane a la velocidad del dólar, fue el ganador por la estacionalidad […] Quien compró dólares en 1.800 se fundió.”
Sin embargo, proyectando el escenario hacia el próximo año y las elecciones de medio término hacia 2027, el analista advirtió sobre un inminente cambio de dinámica donde la volatilidad política volverá a impactar en las expectativas cambiarias.
“¿Hoy parados en septiembre sigue siendo tan claro que el peso le va a ganar al dólar? Bueno, hoy lo que diría es que es natural que usted empiece a pensar una cartera de inversión de una forma un poquito más conservadora […] Cuando nosotros empezamos a mirar a la 2027, ¿qué tendríamos que hacer? Dolarizarnos. Entonces estamos en esa transición: teníamos que estar sobreponderando los pesos, ahora tenemos que estar un poquito más neutrales porque ahora vamos a la volatilidad.”

La lectura del mercado de dólar futuro y el sesgo cambiario
Durante la presentación de sus proyecciones de mercado, Zicarelli expuso las cotizaciones implícitas a través de los instrumentos financieros de mediano y largo plazo. Según su visión, la brecha de expectativas respecto al tipo de cambio responde al propio sesgo con el que el Poder Ejecutivo conduce la política económica.
“Esto es lo que pone el precio del mercado a plata de hoy del dólar. Hoy está a 1.513 pesos más o menos. Y lo que te dice el mercado es: ir a la elección va a más o menos 1.600 a plata de hoy. Pero el punto es esto: principio y final de 2028, a plata de hoy, 1.530 pesos. ¿Qué quiere decir? Que el mercado te está diciendo que a plata de hoy, en 2028, el dólar va a seguir más o menos a niveles que está hoy […] El mercado de alguna manera empieza a hacer lo que hicimos en 2025: básicamente vamos a ir a buscar un nivel más alto y después de la elección vamos a volver al primer techo.”
En relación al debate sobre el atraso cambiario y la competitividad exportadora frente al nivel de actividad, enfatizó las limitaciones de un esquema de rápido crecimiento importador:
“Cavallo dijo que para crecer al 8%, pero si la economía crece al 8% los dólares no te sobran tanto porque la demanda de importaciones va a ser muy grande. El crecimiento es de 2% en la tendencia […] Y ni qué hablar si esto dura mucho tiempo cuando quiebres la resistencia psicológica que tienen los argentinos en el dólar.”

Rebalanceo de carteras: del carry trade a una estrategia defensiva («fifty-fifty»)
Frente a la inminente aceleración del calendario político, la recomendación de Zicarelli para los inversores locales abandona el sesgo agresivo en pesos y promueve una transición escalonada hacia posiciones de cobertura y preservación de capital.
“En concreto, el primer semestre los pesos tenían sentido. Hoy yo le diría que tendríamos que estar más bitty-bitty [fifty-fifty], que era más razonable. No es momento todavía de dolarizarse al extremo […] ¿Cuándo lo tendríamos que hacer? Bueno, a fin de año, el primer semestre del año que viene. Deberíamos llegar a la elección con una cartera súper defensiva. ¿Qué es una cartera súper defensiva? No me den nada riesgoso.”
Para el analista, estructurar un portafolio en Argentina exige subvertir los parámetros internacionales estándar de asignación de activos entre renta variable (equity) y renta fija (bonds):
“Ustedes miren el estándar internacional: te dice 60% acciones, 40% bonos, una de las carteras estándar de una persona moderada. ¿Qué haría yo en Argentina? Al revés: arrancaría con 40% de acciones y 60% de bonos. En la composición de monedas haría algo parecido […] No es que la cartera esté 100% en pesos; es 60 pesos / 40 dólares, o 70 pesos / 30 dólares. Te alejas del parámetro normal.”
Composición analítica del portafolio recomendado:
| Clase de Activo | Proporción | Enfoque Sugerido / Coberturas |
| Renta Fija (Bonos) | 60% | Corporativos de alta calidad (ej. YPF), subsoberanos y bonos CER/TAMAR. |
| Renta Variable (Acciones) | 40% | Exposición internacional (Tech/IA) y sector Energía a nivel local. |
| Liquidez / Margen | 10% | Posición táctica para captura de oportunidades y volatilidad. |
Selección sectorial: Energía sobre Bancos y Coberturas en Tasa BADLAR/TAMAR
A la hora de seleccionar la renta variable local, la recomendación se orientó marcadamente hacia el sector energético debido a su capacidad de atravesar modificaciones en las reglas de juego políticas con menor fricción que el sector financiero.
“En materia de acciones, obviamente Argentina creo que tiene acciones de pocos sectores, pero entre Bancos y Energía, en general recomendamos más Energía. Nos sentimos más cómodos; están en un proceso tendencial de crecimiento y se supone que van a sufrir menos un cambio de sistema […] Si vos consideras que la economía está por entrar en una recesión, te conviene tener empresas que estén vinculadas a negocios que son indispensables.”
Respecto del tramo de renta fija en moneda local, aconsejó utilizar instrumentos diseñados para capturar la aceleración de tasas de interés o la inflación residual (tales como las LECAP o instrumentos vinculados a la tasa BADLAR/TAMAR), los cuales otorgan flexibilidad al inversor sin asumir directo riesgo soberano nacional.
“Para nosotros lo más seguro siempre son los bonos subsoberanos o corporativos. Un bono de I.P.F. es un ejemplo; es realmente increíble pero es más seguro tener un bono de una empresa que un bono del Estado Nacional […] Y después, si lo que quiero es cubrirme de la volatilidad y tengo miedo de que si el proceso se complica la tasa se vaya a volar, busco algo que pague esa tasa [TAMAR]. El perfil conservador sabe que este primer semestre estuvimos holgados, pero ahora busca cobertura.”

Exposición internacional y el ciclo global de la Inteligencia Artificial
Para concluir su exposición frente al auditorio marplatense, Zicarelli remarcó la conveniencia de diversificar riesgos fuera de la jurisdicción local mediante Cedears u otros activos globales. Analizó el ciclo de la inteligencia artificial y descartó que la fase actual constituya una burbuja inmediata a punto de estallar, señalando que la rentabilidad presente radica en la infraestructura de soporte.
“Tener activos en el extranjero o activos internacionales a través de Cedears es una buena opción para diversificar. Si vos tenés activos argentinos, dame algo dolarizado cortito, bonos soberanos cortos o subsoberanos […] En la parte internacional, la inteligencia artificial avanza a paso firme, pero está en una etapa anterior a la que todos se imaginan. Cerca de menos del 20% de las empresas de Estados Unidos usan inteligencia artificial todavía.”
“Recién están empezando a salir a comercializar algunas empresas; se genera una burbuja que explotará y quedará la tecnología, como pasó en Internet. ¿Pero cuáles son las empresas que ganan plata hoy? Ninguna de las que vende IA directamente; las que ganan plata son las que le venden cosas a los que montan los data centers que se usan para inteligencia artificial […] Todavía estamos optimistas con el mercado internacional.”
Tras responder las inquietudes de los asistentes al finalizar la mañana, el encuentro «Mar del Plata Invierte» concluyó afirmándose como uno de los espacios de debate económico e institucional más relevantes del año para el sector privado de la ciudad.
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