El concejal Julián Bussetti (Vamos Juntos) lanzó una dura ofensiva contra la administración provincial. Exige la transferencia del Puerto, el complejo Punta Mogotes y el control de rutas clave. «Si es un tema de plata, díganos cuánto hay que pagar y nos devuelven lo que es nuestro», sentenció.
Por Marcelo Pérez Peláez
La tensión entre el municipio de General Pueyrredon y la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires sumó un nuevo y explosivo capítulo en el Concejo Deliberante marplatense. En medio de un debate por la descentralización administrativa, el concejal del PRO, Julián Bussetti, disparó contra la gestión de Axel Kicillof, denunciando una asfixia política y económica que, según sus palabras, impide el desarrollo de la ciudad balnearia más importante del país.
«Mar del Plata no puede seguir siendo aplastada por el gobierno de Kicillof. Mientras la Provincia decide desde La Plata, los marplatenses vemos cómo nuestras prioridades quedan siempre al final de la lista», afirmó Bussetti al inicio de su intervención, marcando el tono de lo que sería una exposición cargada de datos técnicos y reclamos históricos.

El Puerto y Punta Mogotes: El eje de la discordia
El núcleo del reclamo de Bussetti se centró en los activos estratégicos de la ciudad que hoy son administrados por el gobierno provincial. Para el legislador local, la gestión remota desde la capital bonaerense es ineficiente y vulnera la soberanía municipal.
«Hablamos de la principal actividad productiva de Mar del Plata, es el puerto. Bueno, lo maneja Kicillof desde La Plata, con algún administrador acá, en Mar del Plata, si no tenemos prácticamente injerencia», denunció el edil.
El conflicto también escaló al ámbito turístico, donde el complejo Punta Mogotes se erige como el símbolo de la «dependencia» administrativa. Bussetti ironizó sobre el alcance del control provincial: «Hablamos de turismo, no somos ni dueños de los lobos marinos». El concejal recordó que el complejo es uno de los más extensos del país y que su manejo sigue fuera de la órbita municipal tras décadas de intentos fallidos por recuperarlo.

Infraestructura en «el olvido»
Otro de los puntos críticos señalados fue el estado de la Ruta 88, que conecta Mar del Plata con Batán, y los retrasos en obras proyectadas para el sector de Jorge Newbery. Bussetti describió una situación de parálisis administrativa que afecta el día a día de los vecinos:
Ruta 88: «Estuvimos años rogando para que puedan cambiar unos foquitos en la ruta. Eso también es provincial y está bueno que los vecinos lo sepan».
Sector Jorge Newbery: «Dos años pidiendo para que nos devuelvan Jorge Newbery, teniendo los privados que querían hacer la obra, también un dolor de cabeza».
El fin del «consenso» y el camino a la Justicia
Ante lo que considera un escenario de agotamiento institucional, el bloque del PRO parece decidido a abandonar la vía del diálogo parlamentario tradicional para pasar a una etapa de confrontación legal. Bussetti fue tajante respecto al fracaso de las negociaciones políticas que se han extendido por 40 años.
«¿Qué vamos, ir de rodillas a La Plata para que nos devuelvan Mogotes? No, hay que ir por la justicia, que nos devuelvan lo que nos corresponde», enfatizó.
Incluso, el concejal lanzó una propuesta de corte pragmático para destrabar el conflicto de competencias: la posibilidad de una compensación económica. «¿Debemos plata? Díganos, ¿cuánto es? Pagamos y ya está. Devuélvanos un espacio que es de los marplatenses», desafió.
La discusión sobre la autonomía municipal en General Pueyrredon ya no es solo una cuestión de principios jurídicos, sino un campo de batalla electoral donde la eficiencia de la gestión provincial de Kicillof está bajo la lupa de un oficialismo local que busca «recuperar lo propio».
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