El paso triunfal de Pelé por Mar del Plata: Un capítulo inolvidable

A un año de su muerte, el legado de Pelé sigue vivo en el fútbol mundial (foto: Juan Carlos Morales – Fotos de Familia).

En el primer aniversario de su fallecimiento, el fútbol mundial continúa recordando y honrando a Pelé. El legendario futbolista brasileño, considerado uno de los mejores de todos los tiempos, dejó un legado imborrable en el deporte. Su nombre resuena en los corazones de los aficionados y su influencia perdura en las organizaciones futbolísticas como la FIFA, la UEFA y la Conmebol. A través de homenajes y gestos de reconocimiento, Pelé sigue presente en la memoria colectiva del fútbol. Su juego deslumbrante y su impacto en la historia del deporte lo convierten en una leyenda eterna.

A lo largo de su carrera, el astro brasileño dejó una huella imborrable en este destino turístico argentino, participando en partidos históricos y viviendo momentos trascendentales tanto en lo personal como en lo deportivo. En esta nota recordamos las actuaciones deportivas del astro del fútbol en nuestra ciudad.

Una de las visitas más destacadas de Pelé a Mar del Plata ocurrió el 15 de enero de 1967, cuando jugó cuatro partidos con el Santos en el estadio General San Martín. En ese entonces, el «ballet blanco» del Santos, con Pelé como su máxima figura, generaba admiración y realizaba giras internacionales. Su llegada generó una gran expectativa entre los aficionados locales. Sin embargo, hubo un susto cuando la delegación brasileña llegó sin el ídolo. Pronto se aclaró que Pelé se había retrasado porque deseaba presenciar el nacimiento de su primera hija. Al día siguiente, Pelé anunció ante la prensa: «Mañana jugaré mi primer partido como padre». Esa tarde, el Santos venció 4-1 a la Selección Marplatense, aunque el joven defensor local Rubén Montero logró anular a Pelé con una efectiva marca personal.

Durante su estancia en Mar del Plata, el Santos se hospedó en el hotel Chateau Frontenac (foto de porrtada). Mientras la mayoría de los jugadores disfrutaban de las playas y la piscina de Punta Iglesia, Pelé se entrenaba en el gimnasio del club Quilmes. El equipo disputó otro amistoso, esta vez contra River Plate, y el partido fue transmitido en directo para la Capital Federal. En un estadio San Martín repleto, el Santos, con un Pelé en todo su esplendor, goleó 4-0 al conjunto dirigido por Juan Carlos (Toto) Lorenzo.

Otro momento inolvidable ocurrió el 16 de enero de 1970, cuando Pelé regresó a Mar del Plata con el Santos para enfrentarse a Boca Juniors en un amistoso. El partido, organizado para saldar el pago del pase de un jugador, resultó en un emocionante empate 2-2. Durante su estadía, Pelé tuvo la oportunidad de conocer a Juan Manuel Fangio, el quíntuple campeón de Fórmula 1 y «socio protector» de San Lorenzo de Mar del Plata. Fangio le entregó a Pelé una medalla de oro en reconocimiento a sus mil goles. Este abrazo entre dos gigantes del deporte quedó grabado en la memoria de los presentes.

Además de los partidos en Mar del Plata, Pelé presenció eventos deportivos de gran importancia en la ciudad. Fue testigo del Mundial de Fútbol de 1978 y de la inauguración de los Juegos Panamericanos de 1995, dejando su huella en la historia deportiva de Mar del Plata.

A un año de su fallecimiento, recordamos con cariño la relación de Pelé con Mar del Plata. Sus visitas dejaron un legado imborrable en la memoria de los aficionados al fútbol y en la historia deportiva de esta ciudad costera argentina. Pelé, el eterno rey del fútbol, siempre será recordado como un invitado distinguido en Mar del Plata y como uno de los más grandes exponentes del deporte mundial. Su legado perdurará en el corazón de los amantes del fútbol y en los recuerdos de aquellos que tuvieron la fortuna de presenciar su grandeza en esta encantadora ciudad.

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