La historia de un ascenso futbolístico forjado a pulmón: desde una escuelita de barrio y cinco años de formación en San Lorenzo, hasta consolidarse hoy en la Sexta División de Sarmiento de Junín. Dylan Gauna personifica el fútbol que se construye con sacrificio, constancia y una mentalidad inquebrantable: aprovechar cada oportunidad y meterle para adelante.
Entrevista: Fernando Legarreta
Con un presente en plenitud, Gauna acumula 8 goles esta temporada destacándose un hack trick frente a Huracán.
Con sus 42 partidos disputados en total y 2905 minutos en competencia oficial no solo los goles son los puntos altos de Dylan, sino también una gran cantidad de asistencias (varias decisivas), números que respaldan su impacto ofensivo.
El aspecto que más seduce a quienes lo observan es su velocidad para desequilibrar, ganar duelos individuales y romper líneas en transición. Ese diferencial llamó la atención más allá de las fronteras: en las últimas semanas una empresa de scouting de Suiza tomó contacto para seguir de cerca su evolución, una señal del alcance prometedor que puede tener su recorrido.
El rol del cuerpo técnico ha sido fundamental. Dylan destaca el trabajo de Quichi Nievas, entrenador de Sexta División, quien supo potenciarlo al máximo y ordenarlo tácticamente para exprimir virtudes y corregir aspectos de juego. “Todo el tiempo busca sacar lo mejor de nosotros y acompañarnos para crecer. Eso hace la diferencia”, valora el jugador.

El fútbol de ascenso y la vida en las divisiones inferiores tienen una banda sonora hecha de sacrificios, viajes y la voz incondicional de la familia. Dylan Gauna, talentoso futbolista, conoce bien esa melodía. Con su presente anclado en la Sexta División de Sarmiento de Junín, su narrativa es un manual de perseverancia que comenzó, curiosamente, por la recomendación de un profesor en Batán.
Los Primeros Pasos y el Desvío de la Oportunidad
Su relación con la pelota arrancó a los seis años en una cancha de sintético. Aunque el idilio fue inmediato, el salto a la competencia fue gradual.
“Arranqué a jugar a los 6 años. Fue gracias a que mi mamá conoció a un profesor en una escuelita y me recomendó ir. Fui a hacer una prueba y empezó a gustarme.”
Apenas dos años después, cuando tenía ocho o nueve, la primera gran puerta se abrió: tras un encuentro, veedores de Buenos Aires lo quisieron llevar. Pero el instinto de sus padres se impuso. «Mi mamá les dijo que yo todavía no había jugado en cancha de pasto», recuerda Dylan. La recomendación fue clara: que hiciera base en un club local. Así fue como, a los ocho años, comenzó su etapa formal en San Lorenzo, donde se fogueó por cinco temporadas.
«Como que la oportunidad ya se había ido, y yo seguí metiéndole para adelante y seguí entrenando, mejorando y teniendo otra proyección con otra mentalidad.»
Tras esa formación inicial, el trayecto continuó con un año de crecimiento en Mitre durante el 2023, la antesala de su gran salto.

Sarmiento: Cuatro Pruebas para Tocar el Cielo
El paso decisivo para Gauna se dio al conocer a su actual representante, Walter Trejo, y a su compañero Javier Montero, quienes lo observaban y veían la proyección que tenía. La prueba en Sarmiento de Junín fue demandante: a diferencia de un mero ensayo, Dylan tuvo que superar cuatro instancias antes de recibir el visto bueno definitivo.
Hoy, ya integrado y con un ascenso a la Sexta División en su haber (llegó a la 7ma.), su mirada está puesta en el futuro inmediato, uno que exige disciplina y enfoque diario. “La verdad que el objetivo que tengo y que voy a seguir teniendo… es mejorar, aprender de los mayores y resistir, mantener lo que estoy haciendo. Y con una mentalidad fuerte y cuando tenga la oportunidad, aprovecharla y mandarle para adelante.”
La Importancia del Cuerpo Técnico y el Vínculo con el Equipo
El éxito en las inferiores rara vez es individual. Para Dylan, el contexto que le ofrece Sarmiento es vital. No solo destaca la calidad de la coordinación y los trabajos específicos que «están a una calidad muy buena, porque es para tu bien», sino también la cohesión del vestuario.
El jugador subraya que el equipo es «muy bueno», un grupo que «la pelea siempre y le metemos todo para adelante, todo por el mismo camino». Incluso recuerda cómo el capitán fue clave para su integración inicial: “Gracias al primer año que arranqué, que fue gracias al capitán que me fui juntando con los demás chicos.”

La Meta Final: Disfrutar para Ser Profesional
La reflexión de Gauna sobre su camino es profunda y va más allá del resultado deportivo. Su relato está teñido de gratitud, especialmente hacia su núcleo familiar.
“Mi familia también me sigue apoyando desde que arranqué me apoyaron, me siguen manteniendo acá. Tengo más compañeros, tengo a otras personas también que me ayudan.”
Hoy, en la cantera de Sarmiento, Dylan Gauna sigue dando cada día un paso hacia su máxima aspiración, resumiendo su filosofía en una frase que es un grito de guerra y, a la vez, una promesa de futuro:
“Cada día disfrutando algo del fútbol, que es lo que te brinda y cada vez dando lo mejor de mí para poder llegar a mi sueño, que es el jugador profesional.”
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