El pequeño de 5 años, oriundo de Berazategui, se encuentra internado en estado delicado en el Hospital Materno Infantil tras sufrir una descompensación mientras vacacionaba en Santa Teresita.
La comunidad de Mar del Plata y la localidad bonaerense de Berazategui se encuentran unidas en un solo pedido de esperanza. Julián Valentín Pretonari, un niño de apenas 5 años de edad, permanece internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil (HIEMI) de nuestra ciudad, atravesando un cuadro de salud sumamente complejo que ha movilizado tanto a turistas como a residentes en una cruzada solidaria de fe.
Lo que debían ser unas semanas de descanso y alegría familiar en la costa atlántica se transformaron abruptamente en una pesadilla para los Pretonari. Julián se encontraba junto a sus padres disfrutando de sus vacaciones en la localidad de Santa Teresita, en el Partido de La Costa, cuando sufrió una descompensación médica repentina. Dada la gravedad de la situación y la necesidad de una atención de alta complejidad, se dispuso su derivación de urgencia hacia el centro asistencial de referencia en la región, ubicado en Mar del Plata.
Desde su ingreso al nosocomio local, el diagnóstico ha sido seguido de cerca por el cuerpo médico especializado. Actualmente, Julián Valentín se encuentra bajo un régimen de cuidados críticos con un diagnóstico de estado delicado. La incertidumbre sobre su evolución clínica ha llevado a sus progenitores a buscar consuelo y fortaleza más allá de la medicina tradicional, apelando a la solidaridad y a la espiritualidad de la ciudadanía.
Uno de los hechos que más ha conmovido a quienes transitan por la zona costera fue la acción de Mariano, el padre del pequeño. Con una entereza que nace de la desesperación y el amor, Mariano fue visto recorriendo las playas portando carteles con un pedido desesperado: una cadena de oración por la pronta recuperación de su hijo. Esta caminata por la arena no fue solo un acto de visibilización, sino un grito de ayuda para que el nombre de Julián llegue a los corazones de quienes deseen sumarse a este pedido colectivo.
La vigilia de la familia no se limita a las playas. En un gesto que evidencia el arraigo y la determinación de no separarse ni un segundo del lugar donde Julián pelea por su vida, los allegados han establecido un campamento frente a las instalaciones del Hospital Materno Infantil. Allí, entre la angustia de la espera y la contención de los transeúntes, la familia Pretonari aguarda cada parte médico con la esperanza de una mejoría.
Este caso ha resonado con fuerza en las redes sociales, donde el nombre de Julián Valentín Pretonari ya circula acompañado de mensajes de aliento. La comunidad de Berazategui, de donde es originario el niño, también se ha sumado a la distancia, organizando rezos y manifestaciones de apoyo para los padres que hoy se encuentran a cientos de kilómetros de su hogar, enfrentando la prueba más difícil de sus vidas.
Por el momento, el estado de Julián continúa siendo reservado, permaneciendo bajo monitoreo constante en la terapia intensiva. La familia insiste en que la mayor ayuda que pueden recibir en este momento es la de mantener encendida la llama de la oración, confiando en que la energía colectiva pueda contribuir al milagro de su recuperación.
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