En el silencio de la planta de la calle Galicia y Gaboto, Guillermo Dauverne se detiene a reflexionar. No habla solo un CEO; habla el hombre y el marplatense que vio cómo la intención y el amor se transformaron en realidad.
Pot Marcelo Pérez Peláez
Hay una magia especial en las gráficas cuando las máquinas se apagan el 31 de diciembre. Queda en el aire ese aroma a tinta fresca y el eco de un año que no fue uno más. Para Gráfica Tucumán, este 2025 que se despide fue el año en que el packaging dejó de ser cartón para convertirse en un abrazo, en identidad y en el orgullo de toda una ciudad.
Al desandar los meses, entre la llegada de tecnología de punta en junio y los envíos que cruzaron la cordillera hacia Chile y Uruguay, Guillermo Dauverne elige bajar el ritmo de la métrica para hablar desde la emoción. En una charla que se siente como un brindis anticipado, Guillermo nos abre el corazón.
Cosechar lo sembrado con sacrificio
Detrás de cada caja de los alfajores más premiados del mundo o de cada vaso de café que recorre las manos de los argentinos, hay un propósito que excede lo comercial.
«A nivel personal estoy muy contento porque los sueños se cumplieron», confiesa Guillermo con una voz que trasluce la calma del deber cumplido. «Siento que todo lo que se planificó, que todo el amor y toda la intención que pusimos, finalmente tuvo sus frutos». Es la síntesis de una empresa familiar que entiende que el éxito no se mide solo en facturación, sino en la paz de ver un proyecto de vida florecer.

Un ADN que no sabe de techos
Pero ese amor no es estático. Se traduce en una búsqueda incansable por ser mejores, por incomodar al mercado con ideas nuevas. Para Gráfica Tucumán, ser disruptivos es una forma de honrar el oficio.
«A nivel del negocio, de la empresa, el deseo es seguir creciendo y seguir tratando de ser disruptivos. Queremos que las marcas se suban a nosotros, a nuestros diseños y a nuestros desarrollos», proyecta Guillermo.
Aun con la incorporación de maquinaria que parece llegada del futuro, Dauverne sabe que el verdadero diferencial es el latido humano de su equipo: «Tuvimos la posibilidad este año de traer máquinas, y esperamos que el año que viene sigamos dando pasos, mejorando nuestros productos para que se conozcan cada vez más a nivel país».
La frontera es solo una línea en el mapa
El 2025 puso a Mar del Plata en el mapa del Cono Sur. Las alianzas con Bondi Publicidad, Alma Trade Marketing y NoticiasMDQ fueron los cimientos de una expansión que hoy es realidad.
«Tuvimos la posibilidad de exportar, y nos gustaría seguir por esa línea también», afirma, mirando hacia un 2026 que promete nuevas fronteras. Sin embargo, su mirada vuelve siempre al origen, al cliente que golpea la puerta en la calle Galicia, a la Pyme que recién empieza y al gigante que confía su imagen en ellos.

El tesoro más grande: La confianza
Antes de que las doce campanadas marquen el inicio de una nueva etapa, Guillermo resume su deseo más profundo en un concepto que no se compra con tecnología, sino que se construye con integridad:
«Más que nada, el objetivo es crecer y seguir teniendo la confianza de las empresas, de las Pymes y de los particulares. Eso es, por sobre todas las cosas, lo que buscamos».
Desde NoticiasMDQ, hoy brindamos por esos sueños que nacieron de una intención genuina y poderosa para transformarse en el presente de una empresa líder. Que el 2026 nos encuentre con la misma «escucha profunda», el mismo diseño emocional y, por sobre todo, con esa inmensa calidad humana que hace de Gráfica Tucumán un verdadero orgullo de nuestra industria marplatense.
¡Salud, Guillermo! ¡Salud, Gráfica Tucumán! Y un muy próspero Año Nuevo para toda Mar del Plata.
NMDQ
