En medio de una creciente controversia, la concejal de Acción Marplatense, Eva Ayala Montenegro, se pronunció con firmeza contra el intendente Guillermo Montenegro, a quien acusó de desmantelar los espacios culturales y perseguir a los trabajadores artesanales de Mar del Plata. Las declaraciones de Ayala, realizadas tras la desarticulación de la histórica feria de artesanías en diagonal Pueyrredon, reflejan un profundo descontento con la gestión municipal actual.
Ayala Montenegro describió a Montenegro como “una motosierra en versión segunda marca”, en alusión a las políticas que, según la edil, están destruyendo lo que otras ciudades valoran y promueven: los paseos de artesanos. “No solo deshumaniza con su lenguaje denigrante y violento, sino que destruye lo que otras ciudades cuidan. Los paseos de artesanos son íconos culturales en lugares como París, Barcelona, Marruecos, Río o Medellín. Aquí, en lugar de potenciar estos espacios, Montenegro los combate”, expresó la concejal.
La edil subrayó el impacto negativo de la desarticulación de la tradicional feria en Diagonal Pueyrredon, que dejó a numerosas familias sin su principal fuente de ingresos. “Primero los abandona y después los expulsa. Lo que era un espacio de creatividad y encuentro hoy es un ejemplo más de la falta de visión del intendente”, afirmó.
En su crítica, Ayala también destacó un supuesto retroceso en las políticas culturales del municipio bajo la gestión de Montenegro. “Arrasar no es potenciar. Cerraron la Biblioteca Municipal, eliminaron la Secretaría de Cultura, destruyen los organismos musicales, persiguen al único circo marplatense, y en vez de embellecer los paseos, echan a los artesanos y los reemplazan por baldosas”, enumeró, señalando una serie de decisiones que, según ella, afectan no solo a los artistas y trabajadores, sino también a la identidad y atractivo turístico de Mar del Plata.
Desde Acción Marplatense, Ayala exigió un cambio inmediato en las políticas municipales para asegurar la preservación y promoción de los espacios culturales. “Montenegro debe entender que destruir no es gestionar. Es hora de que el municipio deje de perseguir a quienes le dan vida a la ciudad y empiece a cuidarlos”, concluyó la concejal.
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