En un acto encabezado por el intendente Agustín Neme, se reconoció el profesionalismo y la capacitación del personal que logró reanimar a un niño y coordinar múltiples emergencias de forma simultánea en el frente costero.
La Municipalidad de General Pueyrredon realizó este lunes un reconocimiento formal a los integrantes del cuerpo de guardavidas que, mediante una intervención caracterizada por la celeridad y la precisión técnica, lograron salvar la vida de un menor de edad en el sector de La Perla. El episodio, que tuvo lugar días atrás, puso a prueba no solo la capacidad de respuesta individual, sino la eficacia de un sistema de seguridad que debe operar bajo máxima presión en los puntos de mayor afluencia turística de la ciudad.
El acto de distinción se desarrolló en las instalaciones del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) y contó con la presencia central del intendente Agustín Neme. Durante el encuentro, se puso de relieve el valor del profesionalismo, la formación continua y el compromiso ético que los agentes de seguridad en playa demuestran en cada jornada. Acompañaron al jefe comunal el secretario de Seguridad, Rodrigo Goncalvez; la jefa del Departamento de Guardavidas, Marisel Giacomonte; el jefe operativo de la zona norte, Marcelo Zanetti; y el secretario general del Sindicato de Guardavidas, Nahuel Nardone.
El incidente que motivó este reconocimiento se desencadenó cuando un niño comenzó a sufrir un ataque de epilepsia mientras se encontraba en la arena. La situación escaló rápidamente en gravedad cuando el menor entró en un cuadro de paro cardiorrespiratorio, dejando de presentar signos de respiración espontánea. Ante este escenario crítico, los guardavidas de turno iniciaron de inmediato el protocolo de emergencia, procediendo a realizar maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP).
Un factor determinante para el desenlace positivo fue la disponibilidad y el uso de un Desfibrilador Externo Automático (DEA) perteneciente a la Playa Alicante. La utilización de este equipamiento tecnológico permitió complementar las maniobras manuales de reanimación hasta que se logró estabilizar los signos vitales del niño. Posteriormente, el menor fue asistido por los equipos médicos de emergencia y trasladado para su atención especializada, ya fuera de peligro inminente gracias a la intervención primaria en el lugar de los hechos.
Desde el Ejecutivo municipal se enfatizó que este tipo de resultados no son casuales, sino que responden a una política de presencia territorial y capacitación permanente. La coordinación entre los distintos actores del sistema de seguridad costero resulta fundamental para prevenir tragedias y garantizar una cobertura efectiva ante contingencias de salud que pueden ocurrir más allá de la vigilancia propia del espejo de agua.
Lo que añade una capa de complejidad al suceso es que, mientras los rescatistas se encontraban abocados a la reanimación del menor en la arena, se produjo de manera simultánea un rescate de personas dentro del mar en ese mismo sector de La Perla. Esta coincidencia de eventos críticos en un mismo espacio de tiempo subrayó la importancia estratégica del refuerzo de personal en zonas de alta concurrencia. La capacidad de desdoblar esfuerzos y mantener la eficacia en ambos operativos —el médico en tierra y el de salvamento en agua— fue uno de los puntos más elogiados durante la ceremonia en el COM.
El reconocimiento entregado por las autoridades locales busca visibilizar una labor que, en muchas ocasiones, trasciende la vigilancia del mar para convertirse en una asistencia integral de emergencias. La articulación entre el Estado municipal y las entidades gremiales, representada en el acto por la cúpula del sindicato y los responsables operativos, ratifica la necesidad de continuar fortaleciendo los operativos de seguridad en puntos estratégicos de la costa marplatense, especialmente durante jornadas donde las condiciones del mar y la densidad de público aumentan los niveles de riesgo.
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