A partir de septiembre, los argentinos podrán utilizar tarjetas y códigos QR para pagar el transporte público.
Lead: El Gobierno argentino ha anunciado que la tarjeta SUBE dejará de ser el único medio de pago para el transporte público. Esta medida, que entrará en vigor en septiembre, permitirá una mayor flexibilidad y comodidad para los usuarios.
En lo anunciado como «un movimiento significativo hacia la modernización del sistema de transporte público», el Gobierno argentino ha promulgado el Decreto 698/2024, que desregula la exclusividad de la tarjeta SUBE. A partir de septiembre, los usuarios podrán optar por pagar sus boletos de colectivos, trenes y subtes utilizando diversas alternativas electrónicas, incluidas tarjetas de débito y crédito, billeteras virtuales y códigos QR.
La decisión, celebrada por muchos actores en el sector financiero, busca facilitar el acceso al transporte y mejorar la experiencia del usuario. Según el vocero Manuel Adorni, este cambio no solo permitirá que los pasajeros abandonen la dependencia de la tarjeta SUBE, sino que también incorporará tecnología de pago avanzada, como la comunicación de campo cercano (NFC). Esta tecnología se ha convertido en un estándar en comercios y ahora se trasladará al ámbito del transporte público.
El proceso de implementación será gradual, comenzando en localidades del interior, lo que apunta a una cobertura más amplia y accesible. Este cambio promete modificar la forma en que los argentinos interactúan con su sistema de transporte, potencialmente generando nuevos hábitos de consumo y uso de medios de pago.
Sin embargo, la medida no ha estado exenta de críticas. Algunas empresas del sector financiero han manifestado su preocupación por la concentración de responsabilidades en el Banco Nación, que se encargará del procesamiento de transacciones y del mantenimiento del equipamiento. Esto ha generado inquietudes sobre la posibilidad de que se establezca un nuevo monopolio en el sector.
