El diputado provincial Gustavo Pulti participó en la celebración del Día de la Lealtad Peronista junto al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, en un acto que tuvo lugar en Berisso. En el evento, ambos dirigentes expresaron su preocupación por el rumbo político del país y enfatizaron la necesidad de un proyecto nacional que priorice el desarrollo económico y la justicia social.
Pulti, a través de sus redes sociales, compartió su apoyo al gobernador y destacó la importancia de construir un futuro para Argentina basado en pilares fundamentales como la educación, la industria nacional y la soberanía. El legislador hizo hincapié en la urgencia de abordar problemas sociales críticos, mencionando específicamente la necesidad de erradicar la pobreza infantil y garantizar condiciones dignas para los jubilados.
Durante su alocución, Kicillof lanzó un llamado a la unidad y a la construcción de una alternativa política frente al gobierno de Javier Milei. «Estamos acá para escribir el futuro, no para contar el pasado», afirmó el gobernador, en una clara alusión a la necesidad de proyectar nuevas propuestas en lugar de quedarse en la nostalgia de épocas pasadas.
El mandatario bonaerense advirtió sobre los riesgos que, a su juicio, representa la administración de Milei para el país. «Argentina está en peligro en manos de Milei», sentenció, y llamó a una actitud de apertura y diálogo con diversos sectores de la sociedad, incluyendo estudiantes, empresarios, trabajadores e inversores.
Kicillof se distanció de la retórica divisiva, declarando: «Nunca me van a ver promoviendo divisiones, tenemos que estar unidos». Esta postura refleja un intento de conciliación en un momento de alta polarización política en Argentina.
En contraste con las propuestas de reducción del Estado promovidas por el gobierno nacional, el gobernador defendió la necesidad de un Estado presente pero mejorado. «No queremos destruir el Estado como quiere Milei. Lo queremos mejor», afirmó, delineando un programa que incluye más inversión en educación, salud y empleo.
El acto en Berisso sirvió como plataforma para que Kicillof reafirmara su compromiso con la provincia y con el país. «Es hora de comprometerse con la patria, y la patria no se vende», declaró, en lo que pareció ser una crítica velada a las políticas de privatización y apertura económica del gobierno actual.
El gobernador también dejó en claro su posición respecto a las internas partidarias, afirmando que su prioridad es ofrecer protección a los bonaerenses frente a las políticas de Milei, y no disputar espacios de poder dentro de su propio espacio político. «No me interesa disputar ninguna interna. Mi responsabilidad es ofrecer a los bonaerenses un escudo que atenúe lo que está haciendo Milei», expresó.
Kicillof concluyó su discurso haciendo un llamado a la construcción de una «alternativa superadora» y advirtiendo que la fragmentación de la oposición solo beneficia a la derecha política. «A la derecha, le conviene nuestra división, nuestra fragmentación», sentenció.
Este acto del 17 de octubre, fecha emblemática para el peronismo, sirvió como escenario para que tanto Kicillof como Pulti reafirmaran su visión de un proyecto nacional alternativo al actual, basado en la unidad, el diálogo y el fortalecimiento del Estado como garante de derechos sociales. En un contexto de creciente tensión política y social, ambos dirigentes buscan posicionarse como referentes de una oposición constructiva y propositiva frente a las políticas del gobierno de Milei.
