En un trabajo conjunto entre la Secretaría de Seguridad, el Cuerpo de Patrulla Municipal y las fuerzas de seguridad, se intensificaron los controles en diversos puntos estratégicos de la ciudad para garantizar el orden público y la seguridad vial.
Durante el primer mes del año 2026, la Municipalidad de General Pueyrredon ha profundizado su esquema de vigilancia y control en las calles de Mar del Plata, arrojando resultados contundentes en materia de ordenamiento urbano. Según el último reporte oficial emitido por la Secretaría de Seguridad, las acciones coordinadas derivaron en el secuestro de 522 motocicletas que incurrieron en diversas faltas a la normativa vigente.
Este despliegue, que se extendió a lo largo de todo enero, no fue producto del azar, sino de una planificación estratégica encabezada por el Cuerpo de Patrulla Municipal (CPM) y la Dirección de Tránsito. Estas dependencias contaron con el apoyo operativo de las fuerzas de seguridad nacionales y provinciales, conformando un frente común ante las irregularidades detectadas en el ejido urbano.
Objetivos tácticos y preventivos
Los operativos se localizaron en puntos clave de la ciudad, seleccionados bajo criterios de flujo vehicular y focos de conflicto previamente identificados. El propósito central de estas intervenciones ha sido, primordialmente, mantener el orden en la vía pública y asegurar que la circulación se desarrolle dentro de los marcos legales.
Uno de los ejes principales de la gestión en estos controles fue la prevención de las denominadas «picadas ilegales». Estas competencias clandestinas representan no solo un riesgo de vida para quienes las practican, sino también una amenaza constante para peatones y otros conductores. Al respecto, las autoridades destacaron que la presencia de los agentes en zonas críticas permitió disuadir estas prácticas de manera efectiva.
Asimismo, la labor municipal se centró en evitar el uso indebido de las motocicletas —como la falta de casco, documentación incompleta o modificaciones no autorizadas en los escapes— y en disuadir cualquier conducta que pudiera derivar en hechos delictivos. La relación entre la irregularidad vehicular y la comisión de ilícitos es un punto que la Secretaría de Seguridad mantiene bajo estricta observación.
Un compromiso con la convivencia ciudadana
El secuestro de las 522 unidades es el reflejo de una política pública que busca ser sostenida en el tiempo. Desde el Ejecutivo local se subrayó que estas acciones se enmarcan en una estrategia integral orientada a reforzar la seguridad y promover una convivencia ordenada en el espacio compartido. El cumplimiento de las normas de tránsito no es visto simplemente como una cuestión administrativa, sino como un pilar fundamental para la tranquilidad de los vecinos y turistas.
La rigurosidad de los controles durante el mes de enero responde a la necesidad de garantizar que el espacio público no sea escenario de impunidad. Las infracciones detectadas fueron variadas, pero todas coincidieron en el incumplimiento de las reglas que rigen el tránsito en General Pueyrredon, lo que derivó en el traslado de las unidades a las playas de secuestro municipales.
Finalmente, las autoridades recalcaron que estos operativos continuarán con la misma intensidad durante el resto de la temporada estival, reafirmando el compromiso de la gestión municipal de velar por la integridad de los ciudadanos y el respeto por la ley.
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