La embarcación de bandera de Bahamas amarró en la Terminal 2 con más de 300 turistas europeos, reactivando la recepción de buques de pasajeros tras casi cuatro años.
Por Marcelo Pérez Peláez
El Puerto de Mar del Plata registró este domingo una jornada de intensa actividad logística y turística con el arribo del crucero Hamburg. La imponente nave, que transporta a bordo a 322 pasajeros, realizó una escala técnica y recreativa en la terminal local, marcando un hito para la ciudad, ya que este buque no recalaba en los muelles marplatenses desde el año 2022.
La maniobra de ingreso se produjo minutos después de las 7 de la mañana, momento en el que el buque inició su aproximación para amarrar de forma efectiva en un sector de la Terminal 2. Dicha infraestructura fue especialmente dispuesta para garantizar la operatividad de una embarcación de estas características, que requiere condiciones de calado y espacio de maniobra específicas. El Hamburg llegó a Mar del Plata procedente del puerto de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y tiene como destino final la ciudad de Ushuaia, continuando así su itinerario programado por el litoral atlántico y el extremo sur del continente americano.
Especificaciones técnicas y despliegue turístico
El crucero Hamburg es una nave de bandera de Bahamas que cuenta con dimensiones de 144 metros de eslora, 22 metros de manga y un calado de 5,6 metros. Durante las pocas horas que duró su estadía en «La Feliz», una parte considerable del contingente —integrado mayoritariamente por turistas provenientes de diversos países de Europa— descendió de la embarcación para realizar un city tour guiado. Estas excursiones permitieron que los visitantes internacionales conocieran los puntos emblemáticos de la ciudad, dinamizando, aunque sea de forma breve, el consumo y la visibilidad turística de la región.
Coordinación y capacidad logística
La llegada de la embarcación demandó un trabajo conjunto y articulado. El Consorcio Portuario Regional Mar del Plata lideró la coordinación general de la operatoria, lo que implicó un despliegue preciso de servicios de seguridad, control aduanero y asistencia general. En este esquema de trabajo participaron diversos organismos públicos, garantizando que tanto el descenso de los pasajeros como las necesidades técnicas de la nave fueran cubiertas con eficiencia.
A pesar de que esta escala no figuraba originalmente en la planificación habitual del puerto, el éxito de la maniobra pone de manifiesto la robustez operativa de la terminal marplatense. La recalada del Hamburg no solo es un evento pintoresco para la postal local, sino que funciona como una prueba de capacidad para el puerto como terminal multipropósito. La eficiencia demostrada reafirma el potencial de crecimiento de Mar del Plata para posicionarse como un hub logístico, productivo y turístico de relevancia dentro de la región bonaerense y nacional.
El buque permaneció en el puerto hasta las primeras horas de la tarde. Una vez finalizados los recorridos turísticos y completadas las tareas de reabastecimiento y control, la tripulación inició las maniobras de zarpada para retomar la ruta hacia el sur argentino.
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