Consejos para resguardar la piel del sol durante la temporada de verano

Con la llegada de los días soleados y cálidos, la exposición a las radiaciones UVA y UVB tiende a incrementarse, teniendo un impacto directo en la salud de la piel. Cada año, nuevos descubrimientos sobre los efectos adversos de estas radiaciones refuerzan la importancia de tomar conciencia y adoptar diversas precauciones para resguardar nuestro cuerpo de posibles riesgos, como el cáncer de piel, quemaduras, manchas y envejecimiento cutáneo.

En comunicación con Portal Universidad, Noemí Rearte, dermatóloga del Hospital Privado de la Comunidad y Coordinadora de la Residencia del Servicio de Dermatología, así como Docente de la Escuela Superior de Medicina de la Universidad Nacional de Mar del Plata, proporcionó consejos clave para protegernos de la exposición solar:

  1. Utilizar protectores solares con un factor mínimo de 30.
  2. Evitar exponerse al sol durante el horario pico, entre las 11 y las 16 horas.
  3. Utilizar ropa cómoda que proporcione protección contra la exposición solar directa, incluyendo sombreros que cubran el cuello y las orejas.
  4. Mantener una hidratación constante para prevenir golpes de calor.

Rearte enfatizó que la elección del factor de protección solar no se traduce directamente en un porcentaje de seguridad, sino que está relacionado con el tiempo de protección contra las radiaciones UVB. También destacó la importancia de optar por protectores solares de amplio espectro, que protejan tanto contra las radiaciones UVB como UVA, para prevenir no solo el cáncer de piel y las quemaduras, sino también el envejecimiento prematuro, manifestado en arrugas y manchas.

Aunque muchas personas asocien el uso del protector solar con la temporada de verano, Rearte subrayó la importancia de utilizarlo durante todo el año, ya que la exposición solar es constante y puede causar daños, incluso en días no tan cercanos al verano. Además, indicó que existen cremas que incorporan protector solar, facilitando la protección diaria contra las radiaciones.

La dermatóloga hizo hincapié en la necesidad de considerar las características individuales de cada tipo de piel. Fototipos claros y personas en extremos de la vida, como niños menores de 5 años y adultos mayores, requieren precauciones adicionales. También señaló que el daño solar se acumula a lo largo de la vida, lo que subraya la importancia de la prevención desde edades tempranas.

Finalmente, Rearte instó a inculcar hábitos saludables desde la infancia, enseñando a los padres la importancia de proteger la piel de sus hijos y convertir el cuidado solar en un hábito arraigado. Aunque las quemaduras solares suelen manifestarse en la adolescencia, recalca que siempre es fundamental mantener la conciencia sobre la salud de la piel.

Fuente: Portal Universidad