Los inquilinos deberán hacer frente a un fuerte incremento en sus alquileres a partir de mayo, en un nuevo golpe a su economía familiar en medio de la crisis inflacionaria que atraviesa el país.
Con el Índice para Contratos de Locación (ICL) como referencia, el aumento de alquileres para los contratos que se actualizan el 1 de mayo de 2024 será del 219,69%. Este porcentaje se elevará aún más para la segunda quincena, alcanzando el 226,57%.
Estos drásticos aumentos, superiores al 220% en promedio, se suman a la ya delicada situación habitacional que viven miles de hogares argentinos, que deben destinar gran parte de sus ingresos al pago del alquiler.
El ICL, elaborado por el Banco Central, contempla la evolución de los precios al consumidor y los salarios para calcular la actualización de los arriendos. Sin embargo, con salarios que no logran seguir el ritmo de la inflación, los inquilinos se ven cada vez más apremiados.
«Es simplemente impagable. Con este aumento, el alquiler se llevará más del 60% de mi sueldo», lamentó Pablo, inquilino de un monoambiente en el centro de Mar del Plata.
La falta de políticas de vivienda accesible ha agravado la crisis habitacional, con miles de familias realojadas en hoteles o inquilinatos precarios ante la imposibilidad de afrontar los altos costos de alquiler.
Desde organizaciones sociales se reclama una ley de alquileres que frene las abusivas subas y garantice el acceso a la vivienda digna. Mientras tanto, los inquilinos deberán hacer malabares para llegar a fin de mes.
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