Con la presencia local y el respaldo de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG), la ciudad exhibió su potencial productivo y creativo en el encuentro gastronómico más relevante de habla hispana.
Por Marcelo Pérez Peláez
La ciudad de Mar del Plata consolidó una vez más su estatus como polo gastronómico de referencia internacional al participar activamente en la 24° edición de Madrid Fusión, la Feria Internacional de Gastronomía con mayor impacto a nivel global. El evento, que se desarrolló entre el 26 y el 28 de enero de este año en el recinto ferial de IFEMA, en la capital española, sirvió como escenario para que la propuesta marplatense se luzca ante los ojos de los críticos, chefs y empresarios más influyentes del sector.
La representación de «La Feliz» estuvo encabezada por la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG), que delegó en el reconocido chef Patricio Negro la tarea de transmitir la esencia de los sabores locales. La presencia de Mar del Plata en este cónclave no fue un hecho aislado, sino parte de una estrategia deliberada para insertar la cocina de la región en las corrientes de vanguardia que dictan el ritmo de la alta cocina contemporánea.
Durante las tres jornadas que duró la feria, el pabellón donde se presentó la propuesta local funcionó como una vidriera estratégica. Allí se expusieron no solo platos terminados, sino una filosofía de trabajo que prioriza el producto de cercanía y la excelencia técnica. La participación de Negro permitió a los asistentes conocer una mirada fresca sobre la gastronomía argentina, alejándose de los estereotipos y profundizando en la riqueza de los ingredientes autóctonos que definen el litoral bonaerense.
El despliegue en Madrid Fusión puso especial énfasis en la identidad gastronómica que caracteriza a nuestra ciudad. Según se destacó en el marco de la feria, la intención fue poner en valor las tradiciones regionales, pero siempre bajo una óptica de innovación. Patricio Negro, a través de su exposición, logró amalgamar la historia de los productos del puerto y la zona frutihortícola con las técnicas más sofisticadas, ofreciendo un relato coherente sobre lo que Mar del Plata representa hoy en el mapa culinario mundial.
Más allá de lo estrictamente culinario, la incursión en España reafirmó que la gastronomía es una herramienta estratégica para el posicionamiento internacional de Mar del Plata. El evento permitió articular de manera efectiva la cultura local con el desarrollo productivo. En este sentido, la articulación entre el sector privado —representado por la AEHG— y la promoción de la ciudad resultó clave para entender a la cocina como un motor de atracción turística y una oportunidad de intercambio profesional en un ámbito de constante evolución tecnológica y conceptual.
La relevancia de haber formado parte de la grilla de Madrid Fusión radica en la visibilidad obtenida en un espacio de innovación y excelencia. Mar del Plata no solo llevó sus recetas, sino que exportó su marca ciudad, vinculándola a valores de calidad y profesionalismo. La participación en este tipo de foros internacionales permite que los productos locales ganen reconocimiento en mercados extranjeros, impulsando así toda la cadena de valor que nace en el productor y culmina en la mesa del comensal.
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