Un plenario de tres comisiones destrabó ayer el proyecto que tiene media sanción del Senado desde 1998. El ministro Sturzenegger destacó la gestión de la diputada Juliana Santillán y el presidente Milei dio su respaldo en redes sociales.
Tras décadas de postergación en el Congreso, el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT) dio ayer un paso administrativo fundamental. En un plenario de las comisiones de Relaciones Exteriores y Culto, Legislación General e Industria, el oficialismo y sectores de la oposición dialoguista lograron emitir un dictamen de mayoría que deja al proyecto en condiciones de ser tratado por el pleno de la Cámara de Diputados.
La iniciativa, que busca integrar a la Argentina en un sistema simplificado de registro de propiedad intelectual a nivel global, contó con el respaldo de 57 firmas entre los 91 legisladores presentes en el debate.
El respaldo del Ejecutivo
La aprobación del dictamen fue recibida con señales de apoyo directo desde la Casa Rosada y el Gabinete. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, utilizó sus redes sociales para valorar el avance legislativo y el rol de la diputada de La Libertad Avanza, Juliana Santillán, quien lideró el plenario en su calidad de presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores.
«Un paso más hacia un país que defiende su ciencia, su tecnología y su industria. Felicitaciones @SantilanJuli223», escribió el ministro. El mensaje adquirió una dimensión institucional mayor cuando fue reposteado por el presidente Javier Milei, confirmando que la adhesión al PCT forma parte de la agenda prioritaria del Ejecutivo en materia de inserción internacional y reformas económicas.

Los fundamentos técnicos del proyecto
Durante su exposición ante el plenario, la diputada Santillán realizó una descripción técnica de los alcances del tratado, haciendo hincapié en la necesidad de actualizar el marco normativo nacional. El convenio fue firmado originalmente por Argentina en 1970 y cuenta con la aprobación del Senado desde hace 28 años, pero su tratamiento se encontraba interrumpido en la Cámara Baja.
Santillán precisó los puntos centrales que, según la perspectiva oficial, justifican la adhesión:
Soberanía nacional: La legisladora aclaró que el PCT no implica la concesión automática de patentes extranjeras. «Es un instrumento procesal. La facultad de otorgar o denegar un derecho de propiedad industrial sigue siendo potestad exclusiva de cada Estado», puntualizó.
Simplificación de trámites: El sistema permite que investigadores y empresas argentinas inicien la protección de sus invenciones en los 157 países miembros a través de una única solicitud presentada localmente y en español.
Extensión de plazos: Uno de los beneficios descriptos fue la ampliación de los tiempos de prioridad. «Se pasa de 12 a 30 meses para decidir en qué países se desea patentar, lo que otorga a las empresas y al sistema científico un margen mayor para evaluar la viabilidad comercial de sus desarrollos», explicó Santillán.
Contexto regional y debate legislativo
El debate en las comisiones estuvo marcado por la descripción de la situación regional de Argentina, que es uno de los pocos países del Mercosur que aún no integra este sistema de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).
Si bien el dictamen de mayoría fue contundente, el debate también reflejó las posturas de sectores que históricamente han planteado reparos. Algunos bloques de la oposición y cámaras del sector farmacéutico local han manifestado preocupación por el impacto que la facilitación de patentes internacionales podría tener sobre la competencia local y el acceso a ciertos insumos.
Con la obtención del despacho, el oficialismo buscará ahora coordinar con los bloques aliados la inclusión del proyecto en el temario de las próximas sesiones ordinarias. De aprobarse en el recinto sin cambios, el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes finalmente se convertirá en ley, cerrando un proceso legislativo que permaneció abierto durante casi tres décadas.
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