Ante una multitud de dirigentes en el Club Talleres, el presidente del radicalismo provincial instó a conformar un partido «valiente y lúcido» para disputar el poder en 2027 y criticó con dureza la gestión de Axel Kicillof.
La ciudad de Mar del Plata volvió a convertirse en el epicentro de la política provincial con la realización del tradicional encuentro del radicalismo bonaerense. En las instalaciones del Club Talleres, una numerosa comitiva de intendentes, legisladores, concejales y referentes de toda la provincia se congregó bajo una consigna clara: “Para influir en la realidad no hay que tener miedo, hay que hablar”.
El evento, que ya es un clásico del calendario partidario, fue encabezado por el senador nacional y referente de la UCR provincial, Maximiliano Abad. La apertura de la jornada estuvo a cargo de Gustavo “Tato” Serebrinsky, presidente del radicalismo marplatense, junto a Rocío Tedesco, vicepresidenta de la Juventud Radical de la provincia de Buenos Aires.
Un discurso centrado en la renovación y la vocación de poder
Durante su alocución, Abad fue contundente al trazar el camino que, a su criterio, debe seguir el partido para recuperar protagonismo. El dirigente remarcó que la construcción de una opción superadora en el distrito más grande del país requiere de un compromiso ineludible con la acción territorial. “Para construir una alternativa en la Provincia de Buenos Aires necesitamos un partido valiente, capaz y lúcido. Para influir a nivel nacional, hace falta unidad y liderazgo”, sentenció el legislador.
En un mensaje directo a la interna y a la militancia, Abad subrayó la necesidad de una actualización doctrinaria y operativa: “Si queremos estar a la altura de nuestra historia, los radicales tenemos la obligación de ser modernos, representativos, republicanos y federales hoy. No en los papeles, sino en el territorio”.
Críticas a la gestión provincial y agenda de futuro
El presidente de la UCR bonaerense no ahorró críticas hacia la administración de Axel Kicillof, a la cual calificó en términos peyorativos como una etapa agotada. “Para enfrentar al kirchnerismo outlet de Kicillof, que ya no tiene épica, resultados, ni crédito social, necesitamos una hoja de ruta clara”, afirmó ante el aplauso de los presentes.
Para Abad, el desafío del siglo XXI para el radicalismo reside en adecuar los valores de la democracia liberal a las demandas actuales, poniendo el foco en la lucha contra la pobreza, la desigualdad y la inseguridad. Asimismo, hizo hincapié en la defensa de las pequeñas y medianas empresas (pymes) y la creación de un modelo de desarrollo que integre la producción con el sistema educativo y la innovación tecnológica.
Sobre el cierre de su discurso, el dirigente hizo un llamado a la unidad y a la preparación técnica: “Esta noche, desde Mar del Plata, quiero invitarlos a soñar otra vez. No un sueño imposible, sino uno realista, tangible y preciso: Un radicalismo potente, respetado y competitivo, que sea protagonista de las grandes definiciones. No hay que esperar. El momento es ahora. Todos juntos. En unidad. Preparados para gobernar”.
El respaldo de referentes históricos y territoriales
El encuentro contó también con la participación y la palabra de figuras de peso dentro de la estructura radical. El ex vicegobernador de la provincia, Daniel Salvador, expresó su orgullo partidario pero advirtió sobre las exigencias de la sociedad actual. “Sabemos de la necesidad de la modernización y abrirnos a una sociedad que exige soluciones y políticas públicas concretas. La inseguridad, IOMA y el empleo no pueden quedar afuera del discurso de un radical”, señaló Salvador, quien además recordó que con 140 años de trayectoria, la UCR tiene la capacidad de volver a ser opción a través de sus cuadros de gestión.
Por su parte, Gustavo Posse, ex intendente de San Isidro, destacó el trabajo realizado en General Pueyrredon como un modelo a seguir. “Maxi siempre me habla del trabajo y de los barrios, y no quiero dejar de destacar cómo se trabajó en Mar del Plata en las últimas elecciones locales, consolidando al radicalismo dentro de un frente que hizo una gran elección”, rescató Posse.
Finalmente, el dirigente sanisidrense coincidió en que Mar del Plata funciona como el «puntapié inicial» para un cambio a nivel provincial, instando a la conformación de un frente político amplio que dé respuesta a las falencias del Estado provincial en áreas críticas que hoy reclama la ciudadanía.
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