Un hallazgo paleontológico de gran valor científico tuvo lugar recientemente en Mar del Plata, donde fueron encontrados los restos fósiles de un ejemplar juvenil de gliptodonte —un mamífero extinto de la megafauna sudamericana— en los acantilados de San Eduardo del Mar. Este descubrimiento, considerado inusual por tratarse de un individuo en etapa de desarrollo, fue realizado por Mariano La Venia y su familia, quienes al observar restos óseos parcialmente expuestos, dieron aviso al equipo del Laboratorio de Paleontología del Museo Municipal de Ciencias Naturales Lorenzo Scaglia.
Una ventana al pasado pleistocénico
Los gliptodontes pertenecen al orden de los cingulados, como los armadillos actuales, aunque su tamaño y estructura corporal eran considerablemente mayores. Este grupo floreció durante el Pleistoceno (hace entre 2,5 millones y 11.700 años) y desapareció a fines de la última glaciación, coincidiendo con la llegada de los primeros grupos humanos a América del Sur.
El espécimen hallado fue identificado como Neosclerocalyptus paskoensis, una de las especies mejor representadas en la región pampeana. Entre sus características distintivas se encuentran un cráneo estrecho con cavidades nasales altamente osificadas, lo que sugiere adaptaciones respiratorias a climas fríos y secos. El caparazón dorsal del individuo juvenil encontrado mide aproximadamente 85 cm, mientras que en adultos puede alcanzar hasta 1,25 metros de largo. Estos caparazones estaban compuestos por placas dérmicas (osteodermos) ornamentadas, únicas para cada especie —y en ciertos casos, incluso para cada individuo—, lo que los convierte en valiosas piezas de estudio para identificar patrones evolutivos.
Además de la cola y partes del caparazón, los restos fueron hallados en posición anatómica, lo que sugiere que el animal murió en su madriguera y no fue desplazado por eventos geológicos posteriores. Esta conservación excepcional ofrece a los paleontólogos una oportunidad única para estudiar la morfología juvenil de la especie, una etapa del desarrollo poco representada en el registro fósil.
Relevancia científica y educativa
El hallazgo tuvo lugar en el marco de una salida paleontológica abierta a la comunidad, organizada por el Museo Scaglia, que contó con la participación de más de 80 personas, incluidos estudiantes de la Tecnicatura Superior en Paleontología, personal de Defensa Civil y público general. Este tipo de actividades no solo promueven la divulgación científica, sino que también permiten descubrimientos concretos como este.
Según los especialistas del museo, los gliptodontes como Neosclerocalyptus eran herbívoros de pastizal, adaptados a ambientes abiertos, y podían llegar a pesar entre 450 y 2.500 kilogramos. Su cola estaba reforzada con anillos óseos y, en algunas especies, culminaba en una estructura tipo maza, posiblemente utilizada con fines defensivos.
Los juveniles de gliptodonte presentan diferencias morfológicas significativas respecto a los adultos, tanto en la forma de los osteodermos como en la proporción del cuerpo, lo que históricamente ha causado confusión en su clasificación taxonómica. Este nuevo espécimen permitirá refinar los criterios de identificación y aportará datos sobre el crecimiento y desarrollo de la especie.
Un nuevo tesoro para la ciudad
Los restos fósiles serán debidamente preparados y conservados por el equipo del Museo Lorenzo Scaglia, donde pasarán a formar parte de su exposición permanente en la sede ubicada en Plaza España. Desde la institución destacaron que este tipo de descubrimientos subraya la riqueza paleontológica de la región costera de Mar del Plata y la necesidad de continuar fomentando políticas activas de preservación del patrimonio natural.
Este hallazgo no solo permite mirar al pasado remoto de la región, sino que también fortalece el vínculo entre ciencia, comunidad y territorio.
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