Se espera que el abastecimiento de combustible se normalice en dos o tres días, pero ¿habrá aumentos de precios?

Empresas refinadoras aseguran que la situación se estabilizará pronto, pero preocupa la posibilidad de incrementos en los precios.

En los últimos días, se ha generado una preocupación por el abastecimiento de combustibles en el mercado interno argentino, lo que ha llevado a una expectativa de desabastecimiento y una sobredemanda por parte de los consumidores. Sin embargo, las empresas refinadoras de petróleo YPF, Raízen, Trafigura y Axion aseguran que la normalización del sistema de carga de combustible se espera en un plazo de dos o tres días.

En un comunicado conjunto, las empresas explicaron que la situación actual ha sido desafiante debido a diversos factores. Por un lado, se han registrado niveles extraordinarios de demanda, especialmente en los últimos 15 días, debido a eventos como el fin de semana largo, las elecciones y el inicio de la siembra agrícola. Además, algunas refinerías han tenido paradas programadas, lo que ha generado una mayor dependencia de importaciones de combustible. Por último, la expectativa de desabastecimiento ha generado una sobredemanda por parte de los consumidores.

A pesar de estos desafíos, las empresas aseguran que la infraestructura de producción y suministro de combustibles en Argentina es robusta. Se destaca que el país produce una gran cantidad de petróleo crudo y biocombustibles, y cuenta con un parque refinador capaz de cubrir más del 80% de la demanda interna de naftas y diésel. El flujo de crudo, el procesamiento en las refinerías y las importaciones continuarán, y se espera que la estructura logística se normalice para garantizar el abastecimiento, considerando la extensa geografía del país.

La secretaria de Energía, Flavia Royon, también ha asegurado que la provisión de combustibles se normalizará en un plazo de dos o tres días. Además, ha destacado que se están llevando a cabo conversaciones con las petroleras para evitar aumentos abruptos de precios y especulaciones relacionadas con una posible devaluación.

Sin embargo, la incertidumbre persiste respecto a si los precios de los combustibles sufrirán modificaciones una vez que se restablezca por completo el abastecimiento. La preocupación se basa en la presión ejercida por la demanda inusual de combustibles durante el fin de semana largo y el temor a una devaluación, lo que generó una psicosis de escasez y llevó a un aumento en la demanda.

Por su parte, los sindicatos y los estacioneros expresan sus inquietudes ante la posibilidad de incrementos de precios. Carlos Acuña, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio, critica a las petroleras que buscan aumentos de precios mientras exportan y descuidan a los trabajadores y consumidores argentinos. La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha) también destaca la importancia de evitar una «catarsis colectiva» en las estaciones y asegura que se está avanzando hacia la normalización del abastecimiento.

En conclusión, se espera que en dos o tres días se normalice el sistema de carga de combustible en Argentina, superando los desafíos generados por la alta demanda, las paradas programadas en refinerías y la expectativa de desabastecimiento. Aunque las empresas refinadoras aseguran que la infraestructura es robusta y que el abastecimiento se restablecerá, persiste la preocupación sobre posibles aumentos de precios una vez que se haya normalizado por completo la situación.

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