Playa grande, un golf solo para elegidos

Playa grande, un golf solo para elegidos

El golf ubicado en Playa Grande fue blanco de todas las miradas desde que el senador marplatense Pablo Obeid presentó un proyecto de ley para declarar esas hectáreas como Paisaje protegido, una situación como la que cuenta hoy el emblemático Bosque en la ciudad de La Plata.

Esa iniciativa del legislador ya tomó estado parlamentario en la legislatura y casi al mismo tiempo la novedad que son 35,6 las hectáreas ubicadas allí y no 29,3 como figura en la Ley 11060 de 1991 según el informe de Dominio al que tuvo acceso el dirigente marplatense tras un pedido formal. Para tener un comparativo, el Parque San Martín tiene 4.

Este tema despertó la polémica de distintos sectores que lejos de interpretar el espíritu del contenido del informe buscaron encasillarlo en una cuestión de índole social.

El proyecto de Obeid primero busca que en esas hectáreas que son municipales no se puedan levantar edificios, casi el mismo propósito que llevó a los concejales de aquel tiempo gestionar las tierras a la provincia para evitar un supuesto loteo.

Luego, cuando termine la concesión firmada dentro de 9 años, pensar y debatir entre los distintos sectores de la comunidad un espacio verde público, un pulmón verde que se conecte con el parque San Martín, la Base Naval, el puerto y por qué no el corredor Punta Mogotes.

Ese comunicado publicado por todos los medios periodísticos locales y algunos nacionales puso en discusión otro tema, aunque algunos sectores lo hayan ignorado: el monto del canon que abona el Mar del Plata Golf Club a las arcas comunales.

Y vaya paradoja, porque el nombre del escenario lleva el nombre de Mar del Plata y no posee identidad local en quienes deben defender los destinos de ese espacio. «Su presidente no es de Mar del Plata, al igual que el tesorero y su vice. Apenas 5 de los vocales son locales. Los mandos altos no viven aquí», expresan en tono de queja golfistas marplatenses.

De acuerdo a información aportada en reserva a nuestro medio $ 28.900 sería el valor de la cuota social que se paga cada mes, $ 1100 el valor por cada juego de 18 hoyos (por persona) y aproximadamente $ 700 se cobraría por el locker (dónde se guardan los palos).  La Membresía para nuevos socios equivalente a 15 cuotas, y se estima que son 2.000 quienes integran ese selecto grupo. Menos de la mitad serían de aquí.

Con esos montos no es difícil calcular una recaudación que rondaría en más de 2millones de dólares al año. El canon que pagan al municipio es de apenas 10 mil, menos de 800 dólares mensuales.

“Es imposible jugar en esa cancha. Soy marplatense y no puedo acceder” cuentan quienes aman el deporte y se animan a contarlo pidiendo reserva.

La Catedral del golf “no es un lugar para todos” y “la explotan prácticamente gratis” porque el valor de pago “es irrisorio” en un club “que es carísimo”, confían los golfistas que deben elegir otras canchas para jugar.

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