«Golf, sobre Alem: mucho descuido se observa»

«Golf, sobre Alem. Mucho descuido se observa. La foto lo dice todo», expresó en su cuenta de Twitter el periodista Marcelo Marcel.

Una reflexión y una postal que denotan, no sólo una cuestión estética en una zona ubicada en pleno corazón de una ciudad turística, sino que constituye un verdadero peligro para los marplatenses y visitantes que pasamos a diario por el lugar.

Quienes somos memoriosos no olvidamos un terrible hecho que sucedió en Mar del Plata el miércoles 20 de agosto de 2014: una estudiante de arquitectura caminaba por la zona de Alem cuando, imprevistamente, algo la golpeó. Fue un golpe duro y seco, y lo suficientemente fuerte como para causarle un daño irreversible: la perdida de su ojo.

María Eguren, el nombre de la chica que caminaba por las inmediaciones del Mar del Plata Golf Club, luego del accidente dio a conocer una carta pública donde le pidió al Municipio de la ciudad que refuerce las medidas de prevención para que «nunca más» pase un hecho de estas características.

El tiempo que todo lo borra y la inoperancia de una gestión municipal crónica, desde aquellos días hasta la actualidad, hacen que las palabras de María deban ser repetidas a modo de tomar conciencia del riesgo al que estamos expuestos los ciudadanos, cuando tras una tragedia nadie hace nada para evitar que se repitan hechos irreparables.  

La damnificada escribió: “Yo entiendo que mi hecho fue fortuito y que es sumamente improbable, ¿pero cuan sumamente improbable?, así como también entiendo que era prevenible y es ahí cuando me lleno de ira”. Asimismo indicó que “este no era el caso yo estaba fuera del banquillo de los acusados, por supuesto que el sujeto que arrojó la pelota estaba fuera de toda tela de juicio, la «culpa» (empecemos a nombrarla con comillas) era de una infraestructura deficiente, de un municipio poco atento y al cual se le escapan algunos cuidados básicos de sus ciudadanos, de un club despreocupado por quien no está dentro de sus inmediaciones”.

Como estudiante de Arquitectura, la joven hizo hincapié que “la ubicación del golf no es la correcta dentro de la trama actual de la ciudad”, aunque advirtió que esto “no tiene un culpable, es el resultado del crecimiento orgánico de la urbanización en torno a cosas preexistentes”.

Por este motivo, propuso que se coloquen elementos básicos de seguridad: «vallas, cercos, ligustros, árboles o la mismísima Muralla China”.

Lo que sucedió entre el 2014 y 2022 está relatado en la foto que el colega Marcel publica en su red social. Mucha desidia, inoperancia y la necesidad de replantearnos a quien (o quienes) les concedemos como ciudadanos el uso de los espacios públicos en Mar del Plata y cual es el control administrativo que se ejerce sobre ellos.

Marcelo Pérez Peláez (prensa@noticiasmdq.com)