Escándalo tras la cesión de tierras en El Marquesado: ¿Una maniobra política o un proyecto agroecológico?

El senador provincial Alejandro Rabinovich ha denunciado que la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) ha cedido 140 hectáreas de tierras ubicadas en el kilómetro 553 de la Ruta Provincial 11, entre las ciudades de Mar del Plata y Miramar, en las inmediaciones del barrio conocido como El Marquesado, a la Provincia de Buenos Aires.

Según Rabinovich, esta decisión se tomó «16 días antes de que termine la fiesta kirchnerista». El legislador marplatense hace referencia a lo ocurrido en marzo pasado, cuando miembros de la asociación civil «Tercer tiempo», vinculada al MTE y liderada por el dirigente Juan Grabois, intentaron instalarse en ese lugar, lo que generó tensión con los propietarios y vecinos de la zona que se opusieron al proyecto agroecológico.

El intendente Guillermo Montenegro también se manifestó en contra de esta iniciativa, calificándola como «un regalo de tierras con fines políticos y partidarios». Rabinovich criticó duramente al Gobierno Provincial, afirmando que «aquí no hay diálogo, hay mafia. Hay un Gobierno Provincial que es testaferro de Juan Grabois».

El senador argumenta que estas tierras son de todos los argentinos y que pretenden darle el mismo uso que esa organización, sin tener en cuenta a quienes trabajan duro y pagan impuestos. Según él, esta cesión de tierras beneficia únicamente a los amigos del poder.

Esta polémica ha generado un amplio debate en la comunidad, con opiniones divididas sobre el uso de estas tierras y la forma en que se ha llevado a cabo la cesión. Mientras algunos defienden la iniciativa agroecológica propuesta por la asociación civil, otros consideran que se trata de un acto político que no tiene en cuenta los intereses de la comunidad en general.

La situación del Marquesado ha puesto en evidencia la necesidad de un diálogo abierto y transparente entre las autoridades y los vecinos, para encontrar soluciones que beneficien a ambas partes y promuevan el desarrollo sostenible de la zona.

Esperemos que esta controversia se resuelva de manera justa y equitativa, teniendo en cuenta los intereses de todos los involucrados. La transparencia y el respeto por los derechos de la comunidad son fundamentales para construir un futuro próspero y en armonía.

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